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En el objetivo: Altos del Golán

En el objetivo: Altos del Golán

En el objetivo: Altos del Golán

Desde 1948 este pequeño territorio, que se asoma al río Jordán, ha sido fuente de continuos conflictos entre Israel y Siria.

Si los Altos del Golán estuvieran en otro lugar que no fuera Oriente Medio, no merecerían más que una nota a pie de página sobre su geografía. Después de todo, son una meseta volcánica poco poblada, con escasos recursos naturales y perspectivas económicas limitadas. Pero los Altos del Golán están empapados en sangre y situados entre países enemigos desde hace tiempo, Israel (que los controla) y Siria (que quiere recuperarlos). Por eso esta franja de tierra de 1.000 metros de altura y 65 kilómetros de longitud tiene una importancia política que va más allá de su extensión. Históricamente parte de Siria, Israel los ocupó en junio de 1987 durante la guerra de los Seis Días, invadiendo las posiciones de artillería sirias mientras huían más de 70.000 personas. Las posiciones, ahora en ruinas, bombardearon el valle del río Jordán de Israel de forma intermitente durante dos decenios, en una serie de provocaciones desde ambos lados de la frontera.En aquella época los dos países se enfrentaban por los derechos sobre el río Jordán, cuyas fuentes están en el norte del Golán. Tras ocupar la meseta en 1967, Israel instaló su armamento y sistemas de reconocimiento apuntando a Siria, incluida Damasco, a sólo 40 kilómetros de distancia. Para consolidar su dominio, Israel también empezó a poblar el Golán poco después de su ocupación: hoy viven allí 15.000 israelíes. Lea el artículo completo en la revista.