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El volcán más extraño de la Tierra

El volcán más extraño de la Tierra

El volcán más extraño de la Tierra

En un remoto rincón de Tanzania se eleva una asombrosa montaña llamada Ol Doinyo Lengai, donde las fuentes de lava se solidifican en el aire como si fueran alas de piedra para luego, en pocas horas, hacerse añicos como el cristal. Frágiles como castillos de arena e igual de efímeras, estas extrañas formaciones son el resultado de las únicas coladas de carbonatita sódica del mundo. Lugar de peregrinaje para los masai, quienes la consideran hogar de Eng’ai, su única divinidad, la "montaña del Dios" fascina a todo visitante.

Algunos disfrutan escalando grandes paredes de granito; otros, cascadas heladas. Carsten Peter y su compañero de fatigas, Chris Heinlein, prefieren los hornitos en erupción, pináculos huecos de pendiente muy pronunciada que a veces se forman alrededor de las chimeneas activas. "No se puede comparar con la roca normal –dice Peter a propósito de este hornito, un cono de piroclastos de 15 metros de altura–. Es frágil y muy inestable. El cono retumbaba, pero una losa de roca desviaba la lava en otra dirección." Su consejo: "Ni se le ocurra practicar esta actividad". Aunque la lava natrocarbonatítica que escupe el Ol Doinyo Lengai sale a unos 530 °C (casi la mitad de la temperatura normal de las lavas basálticas), las salpicaduras de roca fundida pueden atravesar un mono de algodón con la misma facilidad que un cigarrillo unas medias de nailon. Pese a todo, la espectacular montaña, situada en un remoto rincón de Tanzania, invita a inspeccionarla de cerca. Lea el artículo completo en la revista.