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El salmón atlántico

El salmón atlántico

El salmón atlántico

Múltiples factores han conducido al salmón atlántico a su trágica situación actual. Uno de ellos es la acuicultura. Cientos de millones de salmones enjaulados ensucian el mar y transmiten enfermedades, y los numerosos ejemplares fugados de las piscifactorías se cruzan con sus parientes salvajes. Mientras las poblaciones salvajes disminuyen, este legendario pez se ha convertido en el pollo del mar.

Sobre la hierba de una de las orillas del río Deveron, lord Marnoch, un eminente juez escocés, está unido a un salmón atlántico mediante una caña de mosca de cuatro metros de longitud, un trozo de sedal y un anzuelo. La criatura que intenta liberarse de la mosca enganchada a su mandíbula nació en el Deveron, residió varios años en el río y ha pasado el último año engordando en el Atlántico Norte, probablemente cerca de las islas Feroe o de Islandia, antes de efectuar la larga migración de regreso a casa para reproducirse. Es un salmón joven, fuerte y salvaje de unos dos kilos, conocido como grilse, y estaba perfectamente hasta que entró en el Deveron y sucumbió al atractivo de la anaranjada mosca del juez escocés.Lord Marnoch es la viva imagen del clásico pescador de salmón: un hombre de 62 años con aspecto distinguido, que en este fresco día de julio va vestido con pantalones de golf verde musgo, jersey beige de cachemira y corbata marrón. Calza botas de goma de color verde claro, cuya caña alta lleva por encima de los pantalones.Lea el artículo completo en la revista.