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El Nilo Azul

El Nilo Azul

El Nilo Azul

Este legendario río, conocido por los etíopes como Abbai Wenz, "río grande", inspira tanto respeto como temor a los que viven en sus orillas: es amado y odiado, reverenciado y temido. Sus aguas discurren sin que una gota de ellas pueda ser aprovechada para la agricultura; están infestadas de cocodrilos, hipopótamos y mosquitos portadores de la malaria, y su cauce parte el país en dos, como si se tratara de un profundo foso. Pero, tanto para los cristianos ortodoxos como para los animistas, las aguas de este río dan refugio a poderosos espíritus, algunos de los cuales son una especie de demonio

Desde los 3.200 metros de altitud de la cima del monte Gishe, Marigeta Birhane Tsige, un viejo sacerdote de la Iglesia ortodoxa etíope, bajó la mirada hasta lo que para muchos etíopes son las fuentes de uno de los grandes ríos de África, el Nilo Azul, cuyas aguas emergen borboteando de pozos ocultos tras un bosquecillo de árboles y arbustos, en una pradera alpina de hierba corta. Las fuentes del Nilo Azul, o Abbai Wenz ("río grande"), como se le llama en Etiopía, es uno de los lugares más sagrados del país, explica el anciano sacerdote. En los alrededores del manantial se había reunido un buen número de aldeanos, que esperaban llenar sus recipientes (calabazas, botellas, etc.) con agua sagrada. "Sí, sí. Buscan el poder del Abbai", afirmó Marigeta (cuyo nombre significa "instructor sagrado") Birhane. A cambio de prometer el sacrificio de una oveja o de un ternero, se puede convencer al espíritu de las aguas del manantial de que cure muchas enfermedades, bendiga a un agricultor concediéndole una cosecha abundante o rompa un hechizo maligno. Lea el artículo completo en la revista.