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El infierno helado de Rusia

El infierno helado de Rusia

El infierno helado de Rusia

Un experimentado equipo explora en la península de Kamchatka, fascinante tierra de volcanes situada en el extremo nororiental de Asia, cumbres que vomitan fuego y glaciares con abundante actividad termal.

Cuando el naturalista alemán Georg Steller llegó a la península rusa de Kamchatka en 1740, los kamchadales le dieron un curso intensivo de geología. Esta etnia nativa, cuyas raíces se hunden en aquella tierra, sabía perfectamente cómo actúan los volcanes.Según le explicaron, las erupciones estaban provocadas por los gomuls, fantasmas de la Tierra que se escondían en los cavernosos cráteres de los volcanes. Cuando tenían hambre, abandonaban su guarida y recorrían el océano en busca de ballenas, que atrapaban con sus dedos afilados como lanzas.Sobre unas hogueras colosales, los gomuls asaban montañas de carne de ballena, proyectando hacia el cielo ondulantes nubes de humo y vapor. Turbulentos ríos de grasa hirviendo surcaban las laderas de las montañas. La Tierra temblaba. Sólo cuando los gomuls quedaban satisfechos, el volcán se sumía de nuevo en su vaporoso silencio.Los kamchadales explicaron a Steller que sabían todo aquello porque habían encontrado huesos de ballena en las montañas y porque un grupo de espíritus valientes se había asomado al interior de un cráter y había visto el cubil de los monstruos.Lea el artículo completo en la revista.