Editorial: Más cerca del papa

EDITORIAL AGOSTO 2015

EDITORIAL AGOSTO 2015

Agosto de 2015

No viaja en limusina, sino en un Ford Focus. No reside en el Palacio Apostólico, sino en un modesto apartamento. Calza zapatos ortopédicos, tiene sentido del humor y sus comentarios no pasan desapercibidos. («Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?»)
En los dos años y medio que lleva en ejercicio, el papa Francisco ha deleitado y desconcertado a una audiencia mundial que, en su inmensa mayoría, solo ha podido ver a Su Santidad desde lejos.
A excepción del fotógrafo oficial del Vaticano, es prácticamente imposible que un reportero gráfico pueda acercarse al Sumo Pontífice.
Con otra excepción: Dave Yoder, el fotógrafo de National Geographic que el año pasado disfrutó de un acceso sin precedentes al papa durante seis meses.
«Me acercaba tanto que a veces temía abalanzarme sobre él o que él tropezase conmigo», recuerda Yoder, nacido en Indiana y residente en Italia desde hace años. Tan insólita oportunidad inspiró el artículo de portada de este número, además del nuevo libro de National Geographic El papa Francisco y el nuevo Vaticano, ambos con imágenes de Dave Yoder y texto de Robert Draper. Yoder acumuló unas 67.000 fotografías e incontables anécdotas. Como la de aquella ocasión en que, con sus dos metros de estatura, se vio empujado contra una pared de la basílica de San Pedro, atrapado entre la Pietà de Miguel Ángel, un grupo de obispos y el propio Pontífice, que intentaba hablar con ellos. Francisco «se me acercó, me tendió la mano y no dijo nada. Me miró a los ojos como diciendo: “¿Qué, no vas a saludarme?”». Aquella fue una de las tres veces en que el papa y Yoder intercambiaron unas palabras.
A Yoder le impresionó el entusiasmo que el papa Francisco mostraba al relacionarse con la gente corriente. «Cuando estaba rodeado de ayudantes no dejaba de mirar la hora, pero cuando eran personas como tú o como yo quienes lo rodeaban, olvidaba el reloj y les daba todo el tiempo del mundo.» Retratar al papa fue para el fotógrafo una aventura singular. «De vez en cuando había momentos en los que me parecía increíble pensar que aquello era verdad: ¡tenía frente a mi al papa Francisco! –explica Dave Yoder–. Momentos en los que uno piensa: “esto es algo irrepetible”.»
Esperamos que el lector disfrute con esta visión tan cercana del papa más singular de los últimos tiempos.