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Diatomeas, plantas con un toque de cristal

Diatomeas, plantas con un toque de cristal

Diatomeas, plantas con un toque de cristal

Bajo un microscopio de alta potencia, las conchas de sílice de estas algas unicelulares se revelan en toda su belleza.

Sobre esto no hay nada que objetar a Darwin: "Pocos objetos son más bellos que las diminutas cajas silíceas de las diatomeas: ¿fueron creadas para que pudiesen ser examinadas y admiradas bajo el potente aumento de un microscopio?". Esto escribió Darwin en 1872. La simetría y la gracia de las diatomeas es aún más evidente bajo el aumento máximo de un microscopio electrónico de barrido o bajo la luz polarizada de un microscopio de interferencia de Nomarski. ¿Y las algas que vivían en estas valvas silíceas? Se han descrito unas 70.000 especies, tanto fósiles como recientes, y quizá sólo sean la mitad de ellas. Tan pequeñas como diversas (en una cucharilla cabrían unos 25 millones), las diatomeas son abundantes y esenciales. Constituyen una cuarta parte del peso de la masa vegetal y producen al menos una cuarta parte del oxígeno que respiramos. En vida proporcionan una alimentación de gran calidad a animales tan pequeños como los protozoos y tan grandes como las ballenas. Cuando mueren se depositan por miles de millones en los fondos oceánicos, donde su plasma rico en lípidos con el tiempo queda sepultado y se convierte en petróleo. Sus esqueletos se extraen para emplearlos como filtros y abrasivos. Lea el artículo completo en la revista.