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Descenso a los barrancos

Descenso a los barrancos

Descenso a los barrancos

Los angostos cañones excavados en roca entre Utah y Arizona son un paraíso para el excursionista, pero pueden convertirse en un infierno cuando son barridos por súbitas avenidas de agua.

Al amanecer, una brisa agita los álamos mientras extiendo sobre el lomo de mi caballo una manta confeccionada por los navajos y ensillo. La luz incide sobre el borde del barranco e ilumina las copas de los árboles en una explosión de verdor primaveral. Tras pernoctar en el Forbidding Canyon, estamos listos para subir por el sendero que conduce a la mesa.Cruzamos la escarpada meseta Rainbow, un laberinto de montículos de arenisca, senderos navajos olvidados y gargantas traicioneras llamadas slot canyons. Los contornos que han tallado estos barrancos en la roca son tan variados y de formas tan bellas, que es fácil olvidar las fuerzas violentas que los crearon: avenidas de agua arrolladoras, causadas por los súbitos y copiosos aguaceros que azotan la meseta.Son pocos los que se han aventurado por los barrancos occidentales de la meseta Rainbow. Hace 20 años, durante una travesía a pie desde el sur, penetré en el West Canyon, que se recorta en una zona remota de la parte oeste de la meseta. En ese viaje evité los angostos pasos superiores, pero al final una avenida de agua súbita me expulsó de la parte inferior. Sin embargo, lo que vi me bastó para no dejar de soñar con el regreso. Lea el artículo completo en la revista.