Charles Darwin en el Museo Marítimo de Barcelona

darwin

darwin

17 de julio de 2013

Producida en 2005 por el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, la exposición «El viaje de un naturalista» podrá visitarse en el espléndido recinto del Museo Marítimo de Barcelona hasta el próximo mes de septiembre. La muestra, que explora la vida y la trayectoria científica de Charles Darwin, «es hasta la fecha la que más ha profundizado en el célebre pensador, naturalista, geólogo y autor de la teoría de la evolución», dice su comisario, el paleontólogo y evolucionista estadounidense Niles Eldredge. Responsable de todo el contenido científico e histórico de la exposición, que incluye varios enseres personales del propio Darwin, Eldredge estuvo trabajando junto con su equipo durante tres años para mostrar los aspectos más relevantes de un hombre consciente de que tenía entre manos una gran idea que la mayoría de sus congéneres rechazaría por completo. «Será como confesar un asesinato», llegó a escribir a su buen amigo, el botánico británico Joseph Hooker.

Darwin forjó su «gran idea» tras pasar cinco años navegando a bordo del HMS Beagle, un barco de la Marina Real Británica a bordo del cual dio la vuelta al mundo. De regreso en Inglaterra el naturalista inglés, temeroso de las iras de una sociedad construida alrededor de un mundo antropocéntrico y oscuro, guardó en un cajón todos los pensamientos surgidos durante el viaje de investigación que se materializarían en su revolucionaria teoría del origen de las especies. Sus temores no eran infundados. Tardó 20 años en publicar su teoría, aunque quizás hubiesen sido más de no haberse enterado de que otro naturalista, Alfred Russel Wallace, estaba también hilvanando pensamientos evolucionistas. El ensayo que Darwin recibió de manos del propio Wallace, en el que describía la misma idea, le urgió a exponer al gran público su teoría de la evolución por selección natural. Su obra fundamental fue publicada en 1859, y a pesar del duro rechazo que suscitó, con ella se hizo la luz, biológicamente hablando. –Eva van den Berg/Evalúa

 www.mmb.cat/exposicions.php