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Cazadores de tornados

Cazadores de tornados

Cazadores de tornados

Al acecho de nubes que adoptan la forma de embudo y desgarran el corazón de Estados Unidos, un equipo de National Geographic comparte la vida trashumante de los cazatormentas. Su misión es obtener imágenes y reunir datos sobre los tornados, uno de los fenómenos naturales más devastadores de la Tierra. Después de tres temporadas de búsqueda infructuosa, logran su oportunidad: el tornado que hizo desaparecer el pueblo de Manchester, en Dakota del Sur.

Hacia la hora de la cena del 24 de junio de 2003, todo el pueblo de Manchester, en Dakota del Sur –paredes y tejados, cobertizos y vallas, televisores, frigoríficos y cazuelas con restos de comida–, se levanta del suelo y desaparece en un oscuro y denso tornado de un kilómetro de diámetro. Los objetos se arremolinan y ascienden arrastrados por vientos de 320 kilómetros por hora, como una pila de escombros barrida del paisaje. Unos dos kilómetros al norte del pueblo, Rex Geyer, de 36 años, es testigo, desde la ventana del dormitorio en el piso superior de su casa, de la desaparición de Manchester. Se queda helado. También el tornado parece estar inmóvil, sin desplazarse ni a un lado ni a otro. Rex tarda un minuto en comprender lo que eso significa: que la mortífera tormenta avanza directamente hacia él. Hace poco ha cenado con su mujer, Lynette, embarazada de ocho meses. "Habíamos oído hablar de algunos tornados en Woonsocket, el pueblo de Lynette –contó posteriormente–. Estábamos siguiendo las noticias por televisión, y yo fui a mirar por la ventana y me dije: “Pues no parece que las cosas estén tan feas”." Lea el artículo completo en la revista.