Detectan las ondas gravitacionales que predijo Einstein hace 100 años

El hallazgo supone uno de los mayores hitos científicos de las últimas décadas

La Vía Láctea de fondo con un tren abandonado pintado con algunas de las fórmulas que teorizó Albert Einstein en primer plano

Foto: Jordi Busqué

Jordi Busqué

11 de febrero de 2016

Cuando los ecos del recién celebrado centenario de la teoría de la relatividad general todavía resuenan, los científicos responsables del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO, por sus siglas en inglés) han anunciado la primera detección experimental directa de ondas gravitacionales. En la conferencia de prensa celebrada el 11 de febrero en Washington D.C., Gabriela González, física y portavoz de LIGO, ha anunciado que el observatorio “ha detectado una señal correspondiente a una onda gravitacional producida por la fusión de dos agujeros negros”. Estas ondas habían sido predichas por Albert Einstein en 1916 como una consecuencia de su teoría, sin embargo hasta el momento solamente se habían podido detectar indicios indirectos de su existencia.

Las ondas gravitatorias son deformaciones del espacio-tiempo, el escenario donde todo sucede. Se propagan a la velocidad de la luz y son generadas por masas en movimiento acelerado y eventos violentos como el detectado. Del mismo modo que las cargas eléctricas aceleradas producen radiación electromagnética, cualquier masa acelerada produce radiación gravitatoria.

La importancia y las consecuencias del descubrimiento son difíciles de predecir. Si hasta ahora la exploración del universo se ha hecho a través de las radiaciones electromagnéticas (luz visible, radio, rayos X, etc.) y partículas fundamentales (rayos cósmicos), con el descubrimiento de las ondas gravitacionales los científicos disponen de un nuevo sentido, una nueva vía para observar el cosmos. En palabras de Kip Thorne, cofundador de LIGO, “podemos estar seguros de que veremos grandes sorpresas”.