Rescate arqueológico en Alaska

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16 de diciembre de 2014

A 650 kilómetros al oeste de Anchorage, un grupo de arqueólogos se afana por preservar los restos de una aldea costera habitada por los esquimales yupik entre 1300 y 1650 aproximadamente. Hoy conocido como Nunalleq, el yacimiento, en otro tiempo congelado, empieza a fundirse y a ser arrastrado por un mar de Bering en ascenso como consecuencia del cambio climático.
La excavación se inició en 2009 y ya ha recuperado 20.000 piezas atrapadas en el permafrost. Entre ellas hay una máscara ceremonial de madera a tamaño natural, muñecos tallados en maderas arrastradas por el mar, puntas de arpón de asta de caribú, puntas de flecha de pizarra y dos anillas de marfil de morsa.
«Desde que estamos aquí el yacimiento ha retrocedido 10 metros. El mar nos pisa los talones», dice el arqueólogo jefe Rick Knecht, quien calcula que faltan cinco años de trabajo, si un temporal no arrasa lo que queda. —A. R. Williams