Cultura

Ojo por ojo

ojo

ojo

En algunas culturas la adulación puede provocar una maldición. También la envidia. Desde tiempos antiguos, esos maleficios son conocidos como mal de ojo. Según el libro del antropólogo Alan Dundes The Evil Eye, la premisa de esa creencia es que un individuo puede causar el mal con solo mirar a otra persona o sus pertenencias.

Para protegerse, basta con utilizar un talismán. La mayoría de estos objetos representan el contorno de un ojo humano. En los países del Egeo existe la creencia de que quienes tienen los ojos claros son especialmente poderosos: muchos amuletos griegos y turcos se componen de una esfera azul. Indios, judíos y musulmanes usan talismanes en los que se muestra un ojo en el centro de la palma de la mano, mientras que los italianos utilizan cuernos y formas fálicas para repeler a quienes lanzan las maldiciones. —JR

 

Foto: Werner Forman Archive / Gtres