Paleoantropología

Laia, un nuevo simio extinguido ilumina la senda evolutiva de nuestros ancestros

Reconstrucciónlaia

Reconstrucciónlaia

Marta Palmero / Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont

Un equipo de investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) acaba de describir y publicar un nuevo género y especie de primate (arriba, reconstrucción del cráneo y del aspecto en vida) que se sitúa en la raíz del árbol evolutivo de los hominoideos actuales, a partir de los restos –buena parte del cráneo, la dentición y una parte del brazo izquierdo– que fueron hallados en 2011 en un yacimiento del vertedero de Can Mata, en la población barcelonesa de Hostalets de Pierola. Los fósiles corresponden a una hembra adulta a la que los paleontólogos han otorgado el nombre científico de Pliobates cataloniae y el apelativo común de Laia, diminutivo de Eulalia, que, además de ser la patrona de Barcelona, su nombre significa «que habla bien y es elocuente», en referencia al nuevo conocimiento que aporta a la ciencia.

Laia medía unos 80 centímetros de altura y pesaba entre 4 y 5 kilos, se alimentaba de frutos blandos y trepaba por los arboles colgándose eventualmente de las ramas. Según informan desde el ICP, vivió hace aproximadamente 11,6 millones de años y, en términos de parentesco, se sitúa justo antes de la divergencia entre los grandes simios antropomorfos (orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos) y los simios antropomorfos de pequeño tamaño (gibones), por lo que es una pieza clave para reconstruir el último ancestro común de ambos grupos.

Un aspecto muy importante de este hallazgo es que desmiente la teoría de que ese predecesor compartido era una especie de gran tamaño. «Porque lo que hemos encontrado es un pequeño primate mucho más parecido a los hilobátidos, como los gibones, que a los antropomorfos más grandes, como orangutanes o chimpancés, lo que cambia la visión de este ancestro común», dice David M. Alba, investigador del ICP y autor principal de este estudio que se ha publicado en la revista Science . Los investigadores estiman que Laia, más bien pequeñita, cambiará para siempre nuestra manera de entender esa compleja ruta evolutiva.