Cuando Al Capone gobernaba en Chicago

Cuando Al Capone gobernaba en Chicago

"Se llega más lejos con una sonrisa y una pistola que solo con una sonrisa". Esta frase de uno los gángsters más célebres de la historia define la política y la idiosincrasia de Al Capone

1 / 7
ley-seca-al-capone. Un simple guardaespaldas

1 / 7

Un simple guardaespaldas

Al Capone empezó como guardaespaldas de uno de los jefes de la mafia de Nueva York. Poco a poco fue escalando posiciones hasta convertirse en el célebre líder cuya fama se extendió por todo el mundo. 

Foto: Popperfoto / Getty Images

AP 390325138. El gran maestro

2 / 7

El gran maestro

La carrera criminal del italoamericano Johnny Torrio (en el centro de la imagen) ascendió casi en paralelo a la de Alphonse Al Capone. Se dice que Torrio, considerado por muchos de los agentes que trataron de apresarle como el gángster más listo de Norteamérica, fue el mentor de un joven Capone, a quien traspasó su imperio del crimen cuando se retiró. 

Foto: AP images

ley-seca-cola-comedor. ¿Actos benéficos?

3 / 7

¿Actos benéficos?

Tras las gravedad que había alcanzado la guerra entre los grupos mafiosos durante los años veinte en Chicago, en particular después de la matanza de San Valentín, Al Capone trató de lavar su imagen con acciones como la apertura de comedores sociales. En la imagen, un grupo de hombres haciendo cola para entrar a uno de los comedores. 

Foto: Bettmann / Getty images

AP 311011017. Al Capone saliendo del tribunal en 1931

4 / 7

Al Capone saliendo del tribunal en 1931

Eliot Ness y su equipo de “los intocables" fueron los encargados de liderar la persecución, y finalmente lograron que Al Capone entrara en prisión en 1932 por un delito de evasión de impuestos para cumplir una sentencia de 11 años. Debido a la integridad e incorruptibilidad de su equipo –algo poco común en un cuerpo de policías donde todos sucumbían a los sobornos de Capone–, Eliot Ness les apodó "los intocables".  Comenzó con un grupo de 50 hombres que terminó reducido a nueve. 

Foto: AP images

AP 410217064. Delito de evasión fiscal

5 / 7

Delito de evasión fiscal

Abe Teitelbaum, el fiel abogado, explica a Al Capone los detalles del caso en el que el gobierno federal le acusa de evasión de impuestos. Durante los peores años del sindicato del crimen, el gobierno trató de encarcelar a varios de sus principales líderes, sin embargo muchos de los que entraron en prisión fue por un delito de evasión fiscal. 

Foto: AP images

AP 00080901084. La vida después de la cárcel

6 / 7

La vida después de la cárcel

Tras su paso por la cárcel, de donde salió en 1939, Al Capone se había deteriorado física y psíquicamente. Se retiró a su residencia de Palm Beach, Florida, donde todavía pudo disfrutar de ciertos placeres hasta su muerte, en 1947. 

Foto: AP images

AP 070119040064. El fin de un gángster

7 / 7

El fin de un gángster

En sus últimos años y después de salir de la cárcel de Alcatraz, Al Capone pasó sus últimos días en su residencia de Florida. Murió el 21 de enero de 1947 con 48 años después de sufrir una pulmonía y un derrame cerebral. Fue enterrado en Chicago. 

Foto: AP images

Cuando Al Capone gobernaba en Chicago

Hijo de padres napolitanos emigrados a EEUU durante la última década del siglo XIX, Al Capone nació ya en Nueva York. Desde muy joven, empezó a escalar posiciones dentro de las organizaciones mafiosas de la gran manzana –se inició como guardaespaldas de uno de los jefes– hasta que fue trasladado a Chicago, donde desarrolló su corta pero intensa carrera de gángster.

Chicago, la cuna de la América moderna

Más información

Chicago, una ciudad de cultura entre rascacielos

14

Fotografías

Precisamente cuando Al Capone llegó a Chicago, el gobierno estadounidense estaba a punto de aprobar la 18ª enmienda a la Constitución, según la cual entraba en vigor la famosa Ley Seca. La prohibición de la venta y el consumo de alcohol tuvo efectos dramáticos en cuanto al tráfico ilegal y a la corrupción política, algo de lo que se beneficiaron las organizaciones mafiosas como la de Al Capone. Los diferentes grupos étnicos en que se había organizado el hampa de Chicago consiguieron ponerse de acuerdo para sacar un beneficio común: acababa de nacer el sindicato del crimen.

En un intento por limpiar su imagen abrió en 1930 la "Gran cocina de Al para los necesitados"

Sin embargo, el ascenso del sindicato del crimen se cobró numerosas víctimas por el camino. Uno de los episodios más recordados es la matanza de San Valentín, en febrero de 1929. Ordenada por Al Capone (apodado Scarface, "cara cortada", por las cicatrices que un cuchillo había dejado en su rostro), dañó considerablemente la imagen de alguien que en sus tarjetas de visita se presentaba como vendedor de antigüedades. En un intento por limpiar su imagen, y después de que en octubre de aquel año estallara la Gran Depresión –la crisis que arrasó la economía estadounidense–, abrió en 1930 la "Gran cocina de Al para los necesitados", que alimentaba gratuitamente a 3.500 personas cada día, actividad a la que destinaba 300 dólares diarios. Una cantidad que contrasta con los 15.000.000 de dólares anuales que, según se ha calculado, dedicaba a sobornar a policías, agentes de la prohibición y políticos locales para garantizar su impunidad.

A pesar de la libertad con la que actuaba Capone –quien llegó a ganar 60 millones de dólares al año– la brutalidad de los crímenes forzó la intervención del gobierno. Eliot Ness y su equipo de “los intocables" fueron los encargados de liderar la persecución, y finalmente lograron que Al Capone entrara en prisión en 1932 por un delito de evasión de impuestos para cumplir una sentencia de 11 años. Después de su paso por la cárcel, Al Capone ya nunca volvería a ser el mismo.

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?