La caída de Barcelona el 11 de septiembre de 1714

Las tropas borbónicas tenían sitiada Barcelona. Analizamos qué ocurrió el día 11 de septiembre de 1714 en la ciudad condal

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Acr3907649. Mapa de la defensa de la ciudad

Mapa de la defensa de la ciudad

En este mapa se puede apreciar la situación en la que se encontraba la ciudad de Barcelona durante los últimos meses del sitio, antes de que cayera derrotada el 11 de septiembre de 1714. La línea de color rojo intenso que rodea la ciudad marca las murallas de origen medieval y los baluartes –acabados en forma de punta– que se construyeron en el siglo XVI. Alrededor de esta primera línea vemos el perfil que seguían las fortalezas exteriores, cuya protección llegaba hasta Montjuïc. Por otro lado, a poca distancia mar adentro las tropas borbónicas habían situado el bloqueo marítimo desde finales de 1713, junto con las trincheras de su ejército que quedan marcadas por la línea marrón que circunda la ciudad a más distancia. Bajo el Convento de los Capuchinos vemos las filas de la artillería borbónica que bombardearon Barcelona y señalados con estrellas de color blanco aparecen los asaltos contra los baluartes de Portal Nou y Santa Clara, que se produjeron el 7 de septiembre de 1714.

Foto: Aisa

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Planes de defensa

Planes de defensa

Los miembros de la Junta de los Veinticuatro, dependiente del Consejo de Ciento barcelonés, toman disposiciones para la defensa de la ciudad. En febrero de 1714 la Generalitat transfiere todos los poderes militares al Consejo de Ciento.

Foto: Ramon Manent, Aisa

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Resistir o morir

Resistir o morir

El 8 de agosto, las autoridades civiles de Barcelona –encabezadas por Rafael Casanova– y los oficiales militares juran espada en mano y ante la bandera de Santa Eulalia derramar su sangre en la defensa de Barcelona antes que capitular.

Foto: Ramon Manent, Aisa

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Oferta de capitulación

Oferta de capitulación

El 3 de septiembre, cuando los bombardeos ya han abierto brechas en las murallas, el duque de Berwick hace una oferta de capitulación a los sitiados, pero éstos, tras una deliberación, transmiten su negativa al enviado borbónico, D’Asfeld.

Foto: Ramon Manent, Aisa

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El asalto final

El asalto final

En la madrugada del 11 de septiembre, los borbónicos lanzan el asalto final. El ataque se concentra en el baluarte de Santa Clara, defendido por tropas regulares y milicias locales, que nada pueden hacer frente a una fuerza de 10.000 asaltantes.

Foto: Ramon Manent, Aisa

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Lucha en la ciudad

Lucha en la ciudad

Las tropas sitiadoras, una vez rotas las defensas, se lanzan al saqueo de la ciudad. Pero los barceloneses se reorganizan y, enardecidos por los diputados, que sacan la bandera de la Generalitat, presentan una feroz resistencia a los asaltantes.

Foto: Ramon Manent, Aisa

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La capitulación

La capitulación

Hacia las 9 de la mañana, mientras dirige un contraataque guiado por la bandera de Santa Eulalia, Rafael Casanova cae herido en un muslo. La lucha se prolongará todavía varias horas, hasta que, a las dos de la tarde, Villarroel decida capitular.

Foto: Ramon Manent, Aisa

Germán Segura García, historiador

9 de septiembre de 2016

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Todo este período estuvo lleno de enfrentamientos de gran crudeza. La conquista de los enclaves situados en tierra de nadie fue costosísima para las fuerzas borbónicas, que se resarcieron mediante dos meses de bombardeos inmisericordes sobre la ciudad. La ferocidad de la lucha durante el asalto final impactó a los contemporáneos. Un cronista escribió: «No se ha visto en este siglo semejante sitio. Cada palmo de tierra costaba muchas vidas. Todo se vencía a fuerza de sacrificada gente, que con el ardor de la pelea ya no daba cuartel, ni le pedían los catalanes, sufriendo intrépida la muerte».