Paleoantropología

Gemelas prehistóricas

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Las excavaciones realizadas durante los últimos quince años en el yacimiento ibérico de Sant Miquel d’Olérdola, en la comarca barcelonesa de l’Alt Penedés, han puesto al descubierto los restos prehistóricos de trece esqueletos infantiles enterrados fuera de la necrópolis, en una zona de talleres de metalurgia y adobería donde trabajaba la tribu ibérica de los cosetanos. Entre esos pequeños esqueletos había dos que llamaron especialmente la atención: estaban colocados juntos, en la misma tumba y con las extremidades entrelazadas. Ahora, tras años de estudio, un equipo de antropólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona ha comprobado que esas dos criaturas, cuya muerte se estima acaeció entre los siglos IV y II a.C., eran dos niñas gemelas que tenían la edad adecuada para abandonar el vientre materno y salir al mundo exterior: entre 38 y 40 semanas de gestación. A esta conclusión llegaron los investigadores después de realizar largos estudios de antropología forense y estimar la edad y el sexo a partir de los gérmenes dentarios, la longitud de los huesos y el estado del material óseo.

«Es el primer caso probado de gemelas prehistóricas ibéricas que sale a la luz. Creemos que ambas murieron tras un parto difícil, pues el estudio no ha revelado ninguna evidencia patológica –dice Eulàlia Subirà, directora de la investigación–. Es curioso también observar que los esqueletos no presentan ninguna marca ocasionada por roedores, lo que nos hace pensar que después de ser enterrados fueron custodiados durante mucho tiempo.»

En la época ibérica era una práctica habitual este tipo de enterramientos infantiles fuera del lugar común. Los niños que morían al nacer no podían ser presentados en sociedad, y por lo tanto no tenían derecho a ser enterrados en el cementerio de la tribu. «Seguramente el fuerte sentimiento maternal hacia los bebés malogrados fuera la razón de que recibieran sepultura cerca del lugar donde su madre desarrollaba su existencia», opina Subirà. Futuros estudios en este importante yacimiento podrán verificar esta hipótesis tan cargada de lógica. –Eva van den Berg

 

 Foto: UAB