Arqueología

Escritos milenarios

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El hallazgo tuvo lugar en la garganta de Khanuqa, situada en el valle medio del Éufrates sirio. Allí, un equipo de arqueólogos dirigido por Juan Luis Montero, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de A Coruña, trabaja desde 2005 en colaboración con la Dirección General de Antigüedades y Museos de Damasco en el llamado Proyecto Arqueológico Medio Éufrates Sirio (PAMES). El objetivo: estudiar una zona de alto valor geoestratégico, arqueológicamente inexplorada, y que fue área fronteriza entre los antiguos reinos mesopotámicos. Desde 2008 excavan en el yacimiento de Tall Qabr Abu al-Atiq, un enclave fundado por los asirios en el siglo XIII a.C., «una antigua fortaleza que fue destruida por un gran incendio, probablemente a consecuencia de un conflicto fronterizo con los vecinos hititas o los babilonios», explica Montero. Aquí, los arqueólogos encontraron el pasado mes de mayo textos grabados en dos tablillas cuneiformes de arcilla sin cocer que constituyen los escritos asirios más antiguos hallados hasta la fecha en este lugar del valle del Éufrates: más de 3.200 años de edad. «Son documentos administrativos que contienen información de interés sobre la sociedad y la economía, y hablan de derechos de aduanas y de la población nómada», añade el arqueólogo. Ahora, el equipo espera encontrar más tablillas como éstas, que podrían aportar una información muy valiosa para descifrar las luchas de poder que hubo en esa época por el control del valle medio del Éufrates. Trabajo para rato. —Eva Van den Berg

 

Foto: Víctor Rivera Jové