Editorial: La creación de un mito

Octubre de 2013

editorialoctubre2013

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26 de octubre de 2013

Durante siglos, Alejandro Magno ha sido considerado por muchos el estratega más grande de todos los tiempos. El general macedonio pertenece a ese puñado de hombres cuyo paso por el mundo ha dejado en la historia una huella indeleble.

En solo once años venció a la primera potencia de la época, el Imperio persa, y conquistó un inmenso territorio que se extendía desde su Grecia natal hasta las puertas del subcontinente indio. Difundió la cultura griega, que, fusionada con las culturas de las regiones sometidas, impregnó el lenguaje, la política, el arte, la literatura y la religión.

Ya durante su breve vida se convirtió en una leyenda con ingredientes suficientes para alcanzar la categoría de mito. «No hay una parte de mi cuerpo que no tenga una cicatriz y todas son por vosotros, por vuestra gloria y prosperidad», afirmó en una ocasión.

Pero, ¿qué conocemos del Alejandro real? Desde la Antigüedad ha sobrevivido un buen número de biografías, muchas de ellas inspiradas en unas crónicas oficiales que con toda probabilidad idealizaron, «magnificaron» y desdibujaron al individuo de carne y hueso. Este mes acompañamos a Alejandro y sus hombres en el viaje de exploración y conquista por tres continentes, un trepidante periplo por lugares reales de una geografía remota, protagonizado por un genio militar indudable, con una personalidad que, no por incierta, es menos fascinante.