Descubiertas las canteras de las ‘piedras azules’ de Stonehenge

Según los especialistas, las piedras podrían haber sido usadas para otro templo anteriormente.

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Cantera de 'piedras azules'

Cantera de 'piedras azules'

En esta visión aérea facilitada por el University College de Londres se puede apreciar el tamaño de la cantera de donde se extrajeron las 'piedras azules' de Stonehenge.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Atardecer en Stonehenge

Atardecer en Stonehenge

El monumento de Stonehenge es una de las construcciones megalíticas más famosas y espectaculares del mundo.

Foto: Gtres

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Vista aérea de las canteras

Vista aérea de las canteras

En esta visión aérea facilitada por el University College de Londres se puede apreciar el trabajo de excavación llevado a cabo por los investigadores.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Lugar turístico

Lugar turístico

Esta construcción es un importante reclamo turístico en Gran Bretaña, tanto por su belleza como por su (relativa) cercanía a Londres.

Foto: Gtres

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Tamaño real

Tamaño real

El tamaño de las piedras se puede apreciar si lo comparamos al de los arqueólogos y geólogos trabajando in situ.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Turismo prehistórico

Turismo prehistórico

Stonehenge es probablemente el monumento prehistórico más famoso y visitado del mundo.

Foto: Gtres

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Financiación

Financiación

Esta investigación ha sido financiada por National Geographic, la Sociedad de Anticuarios de Londres, el Real Instituto Arqueológico, el Museo Nacional de Gales y de la Asociación Arqueológica del Cámbrico, con el apoyo del Parque Nacional de Pembrokeshire Coast.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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La cantera desde el cielo

La cantera desde el cielo

Desde lo alto se puede apreciar el tamaño de la cantera y la belleza de su entorno.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Próximas excavaciones

Próximas excavaciones

Según han informado desde el University College de Londres, se prevén nuevas excavaciones para el próximo año 2016.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Investigadores en la cantera. Investigadores trabajando en la cantera de Stonehenge

Investigadores trabajando en la cantera de Stonehenge

Algunos investigadores analizan la zona de la que proceden las 'piedras azules' de Stonehenge.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Geólogos y arqueólogos

Geólogos y arqueólogos

Varios especialistas en arqueología y geología han trabajado mano a mano para descubrir la procedencia de las 'piedras azules' de Stonehenge.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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Analizando piedras

Analizando piedras

En la imagen se pueden ver varios científicos trabajando en las canteras de 'piedras azules', a unos 225 km de Stonehenge.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

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stonehenge-piedras-azules-37. A vista de pájaro

A vista de pájaro

Imagen desde lo alto de una de las canteras donde los investigadores creen que se extrajeron las 'piedras azules' de Stonehenge.

Foto: Adam Stanford © Aerial-Cam Ltd.

Según los especialistas, las piedras podrían haber sido usadas para otro templo anteriormente.

Stonehenge  es uno de los monumentos megalíticos más famosos del mundo. Fue construido en el Neolítico hace entre 4.000 y 5.000 años y está lleno de incógnitas que los arqueólogos intentan descubrir. Una de ellas parece que acaba de ser resuelta: ¿de dónde se extrajeron las piedras usadas para construirlo? Según los científicos del University College de Londres las famosas ‘piedras azules’ provienen del Parque Nacional de Pembrokeshire Coast, a unos 225 kilómetros de distancia.

El famoso monumento está formado por dos tipos de rocas distintas. Por un lado las grandes piedras de ‘sarsen’,  una arenisca local, y  por otro las más pequeñas, conocidas como ‘piedras azules’, de origen volcánico e ígneo.  De hecho existen dos tipos de 'piedras azules', las que son de dolerita y las de riolita.

Desde 1920 los geólogos sabían que estas piedras provenían de las colinas de Preseli, dentro del Parque Nacional de Pembrokeshire Coast, pero no se sabía exactamente de dónde. Ahora, gracias a la colaboración de geólogos y arqueólogos especialistas en la materia han identificado los afloramientos pétreos de los que se sacó el material con el que se construyó Stonehenge. Las de dolerita provienen del afloramiento de Carn Goedog mientras que las de riolita fueron extraídas del de Craig Rhos, a más de 200 kilómetros de distancia.

Hace miles de años no existían grúas, ni tractores, ni martillos hidráulicos, ni explosivos para separar las rocas. Pero, al parecer, tampoco les hacía falta. Según los científicos, es posible separar cada trozo de piedra sin apenas esfuerzo. Como apunta Josh Pollard de la Universidad de Southampton, “sólo tenían que insertar cuñas de madera en las grietas entre los pilares y luego dejar que la lluvia hinchara la madera para facilitar su extracción de la roca”.

Pero algo no cuadra en los cálculos de los investigadores. Las piedras de Craig Rhos se piensa, gracias a la datación por radiocarbono de los restos de las hogueras de los trabajadores, se extrajeron alrededor del 3400 a.C. y las de Carn Goedog en el 3200 a.C. y sin embargo no se colocaron en Stonehenge hasta cerca del 2900 a.C. ¿Tardaron 500 años en llevar las rocas de la cantera al lugar final del monumento, a unos 225 kilómetros? Según el profesor Parker Pearson, se trata de algo “bastante improbable”.

Como explica el propio Pearson, “es más probable que las piedras se utilizaran primero para un monumento local en algún lugar cerca de las canteras que luego fue desmantelado y arrastrado hasta Wiltshire”. A este respecto, según los investigadores, lo más probable es que las piedras fueran transportadas por los valles en lo que hoy sería la carretera A40.

De hecho, el equipo investigador cree que las ‘piedras azules’ se colocaron en el 2900 a.C, mientras que las piedras más grandes de ‘sarsen’ se establecieron  sobre el 2500 a.C..

Aún existen múltiples incógnitas sobre Stonehenge, pero los arqueólogos cada vez conocen más sobre este mágico lugar. Para el propio Pearson es esencial conocer la proveniencia de las piedras con las que está construido para ahondar a fondo en su historia. “Si podemos encontrar el monumento original en Gales del que fue construido seremos capaces de resolver el misterio de por qué se construyó Stonehenge”, explica.