Cocodrilos de dientes gigantes habitaban en Cuenca hace 66 millones de años

Los fósiles se han hallado en el yacimiento de Lo Hueco (Cuenca) y correspondería a una nueva especie extinta del Cretácico.

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Recreación del cocodrilo de dientes gigantes Lohuecosuchus megadontos.

Recreación del cocodrilo de dientes gigantes Lohuecosuchus megadontos.

Los dientes desproporcionadamente grandes hacen que su maxilar se proyecte lateralmente y hacia debajo, lo que le da una forma  muy característica.

Javi Godoy

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Pocos dientes y muy grandes

Pocos dientes y muy grandes

Su enorme dentición hace que tenga menos dientes, pues no le caben, y que los dientes estén muy juntos y que deformen ligeramente el contorno del cráneo.

Equipo de Investigación UNED

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Reptiles en el Cretácico

Reptiles en el Cretácico

El yacimiento de Lo Hueco, en Cuenca, hace millones de años era un humedal costero y se han encontrado más de una decena de cráneos completos de cocodrilos que permiten recomponer la historia de este grupo como uno exclusivo del Cretácico superior de Europa.

Equipo de Investigación UNED

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Dientes enormes

Dientes enormes

Los dientes son de unos cinco centímetros, pero lo importante no es el tamaño, sino que son más del doble que los de un cráneo del mismo tamaño de otros cocodrilos.

Equipo de Investigación UNED

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Localización de los restos fósiles

Localización de los restos fósiles

Como explican en el Servicio de Información de Noticias Científicas (SINC), hasta ahora, muchos de los cocodrilos del Cretácico superior de Europa occidental se habían relacionado con un género de cocodrilo que habitó Rumania a finales del Cretácico denominado Allodaposuchus. Estos presentan una relación cercana con Lohuecosuchus megadontos.

Equipo de Investigación UNED

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Trabajo in situ

Trabajo in situ

Un buen trabajo de extracción de los fósiles es esencial para poder conocer los detalles del pasado. En la imagen se puede observar el exhaustivo trabajo de desenterramiento de Lohuecosuchus megadontos.

Equipo de Investigación UNED

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El fósil a medio desenterrar

El fósil a medio desenterrar

En la fotografía se puede observar el fósil de cocodrilo que habitaba en la zona de Cuenca en la misma zona donde se encontró y el tamaño del mismo, muy pequeño en comparación con sus enormes dientes.

Equipo de Investigación UNED

Los fósiles se han hallado en el yacimiento de Lo Hueco (Cuenca) y correspondería a una nueva especie extinta del Cretácico.

Si tiene los dientes gigantes y lo encontrases en el yacimiento paleontológico de Lo Hueco, en Cuenca, ¿cómo llamarías al fósil? Exacto, Lohuecosuchus megadontos, el mismo nombre que le han puesto los científicos que han realizado el descubrimiento y que acaba de publicarse en la revista PLoS ONE.

Exactamente, el equipo liderado por el grupo de Biología Evolutiva de la Universidad de Educación a Distancia (UNED) ha descubierto los fósiles de un reptil que compartía muchas características con los cocodrilos actuales: eran potentes nadadores que podían caminar fuera del agua, con hábitos anfibios, y con un cuerpo recubierto con una potente armadura dérmica compuesta por varias filas de huesos integrados en la piel. Sin embargo la característica realmente destacable del reptil eran sus enormes dientes.

Como explica Iván Narváez, uno de los investigadores principales, a National Geographic, “los dientes medían unos 5 centímetros, pero lo realmente destacable es su tamaño en comparación con el cráneo”.

Este nuevo cocodrilo descubierto en el yacimiento de Lo Hueco, en Cuenca, forma parte de los alodaposúquidos, un grupo ya extinto que habitó Europa durante el Cretácico, hace más de 66 millones de años. De hecho, tal y como apuntan los investigadores, es el pariente más cercano de los cocodrilos representados en la actualidad en todo el planeta.

“El estudio de los cráneos de Lo Hueco nos muestra que muchos de los cocodrilos del oeste de Europa presentan caracteres que permiten diferenciarlos de Allodaposuchus”, indica Narváez al Servicio de Información de Noticias Científicas (SINC).

De hecho, según los investigadores, esto tiene más sentido si recordamos que Europa fue un archipiélago durante gran parte de esta era. “En este contexto, Allodaposuchus pudo ser un habitante de las islas del este del archipiélago, mientras que Lohuecosuchus pudo habitar en Iberoarmórica, una isla que agrupa buena parte del sur de Francia y la mitad norte de la Península Ibérica”, recalcan los científicos españoles. Además, proponen que Lohuecosuchus también estuviera presente en yacimientos del sur de Francia con la descripción de la nueva especie Lohuecosuchus mechinorum en la localidad francesa de Fox-Amphoux.

Pero ahí no queda todo. El yacimiento conquense nos depara muchas más sorpresas y descubrimientos para el futuro. Como apunta Francisco Ortega, otro de los investigadores implicados en el descubrimiento, a National Geographic “hay varios cráneos de este cocodrilo extraídos ya en el yacimiento de Lo Hueco y unos 10000 restos fosiles de vertebrados (peces, tortugas, cocodrilos y dinosaurios), por lo que esperamos más hallazgos”. Y nosotros, amantes de la paleontología, también.