Velázquez retrata a la familia de Felipe IV

El Museo del Prado analizó los últimos once años en la obra del genio sevillano, en que estuvo al servicio del rey Felipe IV y que representan su cumbre pictórica

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Camillo Massimo (1650), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez, que se exhibe en la primera parte de la muestra. 

© DORSET-KINGSTON LACY, THE BANKES COLLECTION (THE NATIONAL TRUST) / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

La infanta María Teresa (1653), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez.

© LENT BY THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, THE JULES BACHE COLLECTION, 1949 / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

La infanta Margarita, en traje azul (ca. 1659), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez. 

© KUNSTHISTORISCHES MUSEUM WIEN, GEMÄLDEGALERIE / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Felipe IV (ca. 1654), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez.

© MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Las meninas (ca. 1660), óleo sobre lienzo de Juan Bautista Martínez del Mazo. 

© DORSET-KINGSTON LACY, THE BANKES COLLECTION (THE NATIONAL TRUST) / MUSEO DEL PRADO

14 de octubre de 2013

En la exposición Velázquez y la familia de Felipe IV celebrada en 2014 en el Museo del Prado se analizó por primera vez la actividad como retratista desarrollada por el gran maestro sevillano (Sevilla, 1599-Madrid, 1660) durante los once últimos años de su carrera al servicio del rey. También hubo un espacio para la continuación de esa labor por sus sucesores Juan Bautista Martínez del Mazo, su yerno, y Juan Carreño, durante las décadas de 1660 y 1670. La muestra reunió 29 obras que representan el conjunto más importante de retratos realizados en la corte española durante el período al que pertenece Las Meninas (1656), una de las cumbres de su pintura que, aunque no estuvo presente en el espacio expositivo, sí lo hizo la copia realizada por Martínez del Mazo, procedente de Kingston Lacy, una mansión campestre en Inglaterra, y que se expuso al público por primera vez en España.

De la fuerza expresiva al hieratismo

El comienzo de la exposición se situó durante la segunda estancia de Velázquez en Roma, en 1650, donde realizó una docena de retratos de la corte papal de una fuerza asombrosa. La muestra reunió cuatro de los seis que perduran, entre ellos una versión del célebre retrato de Inocencio X que el pintor se llevó a Madrid y que nunca se había expuesto en España. La segunda sección documentó el regreso de Velázquez a la capital en 1651, tras la insistencia del rey Felipe IV, acaso el monarca con mayor conocimiento en pintura de la historia. Esta vuelta a la corte, caracterizada por el hieratismo en su pintura, constituye el núcleo central de la muestra, ya que incluye los retratos reales que pintó Velázquez hasta su muerte, entre ellos Felipe IV, La infanta María Teresa, La reina Mariana de Austria o aquellas procedentes del Kunsthistorisches Museum de Viena como La infanta María Teresa, El príncipe Felipe Próspero y La infanta Margarita, en azul y oro. La exposición finalizó con ejemplos del retrato cortesano posterior a Velázquez, de la mano de Martínez del Mazo y Carreño.