Velázquez, "el pintor de los pintores"

Una magnífica exposición en el Grand Palais de París recorrió la trayectoria artística de Diego Velázquez, desde sus inicios en Sevilla hasta sus últimos años y la influencia que ejerció en otros artistas de su época

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«Velázquez». Autorretrato

Autorretrato

Autorretrato (1640-1650), del Museo de Bellas Artes de Valencia.

Foto: Museo de Bellas Artes, Valencia / RMN-Grand Palais

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«Velázquez». Venus desnuda

Venus desnuda

La Venus del espejo (c. 1647-1651), de la National Gallery de Londres.

Foto: The National Gallery, London / RMN-Grand Palais

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«Velázquez». Inocencio X

Inocencio X

Retrato de Inocencio X (1650), de la Galería Doria Pamphilj de Roma.

Foto: Amministrazione Doria Pamphilj SRL / RMN-Grand Palais

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«Velázquez». Sala de la exposición

Sala de la exposición

Una de las salas de la exposición, con la escenografía del Atelier Maciej Fiszer.

Foto: Didier Plowy pour la RMN-Grand Palais, Paris 2015

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«Velázquez». Sala de retratos

Sala de retratos

Sala de retratos realizados por Velázquez.

Foto: Didier Plowy pour la RMN-Grand Palais, Paris 2015

15 de mayo de 2015

Velázquez retrata a la familia de Felipe IV

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Velázquez retrata a la familia de Felipe IV

En 1865, Manet permaneció dos semanas en España, donde visitó el Museo del Prado y contempló la obra de Velázquez. "Velázquez es decididamente el pintor de los pintores. No me ha sorprendido, me ha extasiado", escribió el artista parisino. Nacido en Sevilla en 1599, Diego Velázquez es una de las principales figuras de la historia del arte, perteneciente al Siglo de Oro, cuando España alcanzó prestigio internacional, y equiparable a otros artistas como Leonardo, Rafael, Miguel Ángel, Tiziano, Caravaggio o Rembrandt. La magnífica exposición Velázquez, celebrada en julio de 2015 en el Grand Palais de París, fue la primera muestra monográfica sobre este artista que se organizaba en Francia, coproducida por la Réunion des Musées Nationaux-Grand Palais y el Museo del Louvre, en colaboración con el Kunsthistorisches Museum de Viena. "La rareza de sus cuadros, poco más de un centenar, y su legítima concentración en el Museo del Prado hacen que la organización de una retrospectiva completa sea especialmente difícil", expresó el Grand Palais en un comunicado, a la vez que agradeció "el apoyo generoso del Museo del Prado".

Préstamos excepcionales

Para esta exposición se obtuvieron algunos préstamos totalmente excepcionales como La fragua de Vulcano (Museo del Prado), La túnica de José (Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial), La Venus del espejo (National Gallery de Londres) o el Retrato de Inocencio X (Galería Doria Pamphilj de Roma), una obra que inspiró las diferentes versiones de Francis Bacon, cargadas de angustia y dolor. Otros museos españoles aportaron sendas obras, por ejemplo el Museo de Bellas Artes de Valencia con el Autorretrato de Velázquez o el Museu Nacional d'Art de Catalunya con San Pablo. La muestra exploró la trayectoria artística de su obra, desde sus inicios en Sevilla hasta sus últimos años y la influencia que ejerció en sus contemporáneos. Planteó, además, ciertos interrogantes y presentó algunas de las obras descubiertas en los últimos años como La educación de la Virgen (Yale University Art Gallery de New Haven) o el Retrato del inquisidor Sebastián de Huerta (colección privada). Al final del recorrido expositivo se exhibieron los retratos reales realizados por el maestro español, frente a los de su yerno y más fiel discípulo, Juan Bautista Martínez del Mazo.