Antiguo Egipto

Una tumba egipcia olvidada por los ladrones

Arqueólogos de la Universidad de Jaén acceden a una cámara funeraria intacta en la necrópolis de Qubbet el Hawa, cerca de Asuán

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Acceso a la camara intacta

Acceso a la camara intacta

El equipo de la universidad de jaén en el momento de abrir la puerta que conduce a la cámara funeraria del gobernador.

UJA

Arqueólogos de la Universidad de Jaén acceden a una cámara funeraria intacta en la necrópolis de Qubbet el Hawa, cerca de Asuán

Después de tres años de intenso trabajo, arqueólogos de la Universidad de Jaén han podido culminar uno de los principales hallazgos de la misión que desarrollan en la necrópolis faraónica de Qubbet el Hawa, en Asuán, al sur de Egipto.

Una tumba olvidada

En 2010, el equipo, dirigido por Alejandro Jiménez, localizó la entrada de una cámara funeraria sellada por una gran losa de piedra pulida. Tras despejar la losa y abrir un acceso seguro a la estancia, ha aparecido ante sus ojos algo que buscan todos los egiptólogos: una tumba intacta, no saqueada por los ladrones. Según Jiménez, ello se debe a los mismos ladrones, que centraron su atención en un pozo adyacente y al excavarlo amontonaron los escombros delante de la puerta de la cámara, cubriendo su acceso durante cuatro milenios.

El sepulcro contenía dos ataúdes decorados. El ataúd exterior se hallaba en bastante mal estado de conservación, pero el interior, realizado en una madera más resistente, se ha conservado mucho mejor. En su interior apareció la momia del propietario de la tumba. Los estudios preliminares han determinado que se trata de un varón de unos 26 años, que al parecer murió repentinamente. El difunto fue gobernador (nomarca) de la provincia de Elefantina durante el reinado del faraón Amenhemat III (1818-1773 a.C.), de la dinastía XII.