Asiria

Una sequía extrema precipitó la caída del Imperio asirio

Un estudio señala dos factores, hasta ahora inexplorados, que aceleraron la caída del Imperio asirio: la superpoblación y un episodio de sequía extrema

Mosul

Mosul

© AP PHOTO / AMERICAN COLONY PHOTO DEPARTMENT VIA LIBRARY OF CONGRESS / GTRES

17 de noviembre de 2014

Establecidos al norte del actual Irak, los asirios crearon uno de los imperios más gloriosos de todos los tiempos. A finales del siglo VIII a.C., el rey Senaquerib convirtió la antigua ciudad de Nínive en la hermosa capital de un reino que dominó el Oriente Próximo hasta finales del siglo VII a.C., cuando fue tomado por medos y babilonios. Las causas que provocaron el colapso repentino de un imperio tan poderoso continúan desconcertando a arqueólogos e historiadores de la Antigüedad, explican Adam W. Schneider y Selim F. Adah en un estudio publicado recientemente en Climatic Change. El proceso por el cual declinó y finalmente desapareció el Imperio asirio está claro que fue complejo e intervinieron muchos factores económicos, políticos y sociales, añaden. Los autores del estudio, de la Universidad de California en San Diego y de la Universidad de Koç en Estambul respectivamente, señalan dos factores sumamente importantes que debieron precipitar la caída del imperio y de su poderío militar: en primer lugar un aumento importante de la población en el interior del reino en los albores del siglo VII a.C., y sobre todo un episodio de sequía extrema que afectó a una gran parte del Oriente Próximo a mediados del siglo VII a.C.

¿Por qué es importante este estudio?

Este estudio se basa en datos arqueológicos, históricos y paleoclimáticos, es decir, relacionados con el cambio climático. En el año 657 a.C., por ejemplo, el astrólogo y sacerdote Akkulanu escribió una carta a Asurbanipal en la que interpretaba el cambio climático de aquella época: La escasez de lluvias de este año en que no se ha recogido cosecha alguna es un buen augurio para la vida y el bienestar del rey mi señor. Según los investigadores, la deportación masiva de trabajadores hacia el corazón de Asiria y la renovación urbanística y extensión de la nueva capital en Nínive crearon un nivel de población que excedió en gran medida la capacidad natural de carga de la región, especialmente durante años de sequía. Incluso el sofisticado sistema hidráulico ideado por Senaquerib, el abuelo de Asurbanipal, resultó insuficiente. A un nivel global, el destino del Imperio asirio también instruye a las sociedades modernas sobre las consecuencias de priorizar políticas destinadas a sacar el máximo provecho económico y político en detrimento de aquellas que favorecen la seguridad económica y la reducción del riesgo a largo plazo, concluyen los investigadores en clara alusión al conflicto político en Siria y el norte de Irak.