Una muestra sobre los neandertales en Cataluña

El Museo de Arqueología de Cataluña acoge una exposición que explora los misterios de esta especie y que repasa los principales yacimientos del territorio

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«Neandertales en Cataluña»

«Neandertales en Cataluña»

En el interior de la vitrina se exhibe la mandíbula hallada en la Cova del Gegant, una cueva marina situada en Sitges. 

© MUSEU D'ARQUEOLOGIA DE CATALUNYA

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«Neandertales en Cataluña»

«Neandertales en Cataluña»

Réplica de la mandíbula de un neandertal hallada cerca de Banyoles. 

© MUSEU D'ARQUEOLOGIA DE CATALUNYA

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«Neandertales en Cataluña»

«Neandertales en Cataluña»

En la exposición se exhiben herramientas líticas de los neandertales. 

© MUSEU D'ARQUEOLOGIA DE CATALUNYA

El Museo de Arqueología de Cataluña acoge una exposición que explora los misterios de esta especie y que repasa los principales yacimientos del territorio

En 1848, Edmund Flint, secretario de la Sociedad Científica de Gibraltar, descubrió el cráneo de una mujer en la cantera de Forbes, en Gibraltar, que resultó ser uno de los primeros fósiles del Homo neanderthalensis o hombre de Neandertal, una especie que parece ser que descendió del Homo heidelbergensis europeo, que vivió en este continente desde hace unos 300.000 años y que hace unos 125.000 años se cruzó con el Homo sapiens moderno. Charles Darwin, quien en 1859 publicó El origen de las especies, dijo que se trataba de un descubrimiento maravilloso. Tres años antes, el investigador alemán Johann Carl Fuhlrott había descubierto cerca de Düsseldorf los huesos humanos de una raza ligeramente diferente a la actual, con los que finalmente William King describió al neandertal. El cráneo de los neandertales tenía una forma un tanto ovalada, grandes pómulos, una nariz amplia y una musculatura más desarrollada que la de los humanos. Comían carne de caballo, ciervo, rinoceronte, mamut, foca e incluso de delfín. Dominaron la producción del fuego, perfeccionaron las herramientas y las armas y se ornamentaron con pigmentos naturales y con conchas marinas agujereadas. ¿Cómo desaparecieron? ¿Su población fue absorbida por el Homo sapiens? ¿Cómo fue el contacto entre ambas especies? ¿Amigable? ¿Conflictivo? Reproductivo, en todo caso. 

Una mandíbula de 53.000 años de antigüedad

A éstas y otras cuestiones trata de responder la exposición Neandertales en Cataluña, que se puede visitar en el Museo de Arqueología de Cataluña (MAC), en Barcelona, hasta el 16 de febrero de 2014. La península Ibérica es uno de los escenarios más importantes de los últimos años para el estudio de los últimos neandertales porque al sur de la depresión del Ebro parecen haber subsistido más tiempo que en cualquier otro lugar del oeste europeo. La llegada del Homo sapiens a Cataluña y al norte de la península Ibérica se produjo hace 41.500 años, pero no llegó al sur de la península hasta hace 37.000 años. Las condiciones ambientales pudieron ser decisivas para comprender por qué los neandertales subsistieron en el sur de la península Ibérica. En sólo dos yacimientos de Cataluña se han encontrado restos humanos de neandertales: en una antigua cantera en el Pla de la Formiga, cerca de Banyoles, y en la Cova del Gegant, en Sitges. La Cova de Mollet, también cerca de Banyoles, ha proporcionado un resto humano de difícil clasificación; en 2012, un estudio realizó una datación del diente humano de un niño hallado en esta cueva y se comprobó que tiene una antigüedad de unos 215.000 años, convirtiéndose en el resto humano más antiguo de Cataluña. En la muestra se exhibe la mandíbula de un neandertal, de 53.000 años de antigüedad, identificada en Sitges en 2005, además de réplicas e importante material lítico hallado en diversos yacimientos.