Perú

Un laberinto en las Líneas de Nazca

Dos arqueólogos británicos han identificado un geoglifo laberíntico, que no fue creado para ser visto, sino para ser recorrido

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Líneas de Nazca

Líneas de Nazca

Uno de los variados geoglifos que forman parte de las Líneas de Nazca, probablemente relacionado con la astronomía.

WERNER FORMAN ARCHIVE / N.J. SAUNDERS / GTRES

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Líneas de Nazca

Líneas de Nazca

Las enigmáticas Líneas de Nazca, en Perú, representan animales, plantas, figuras antropomórficas y geométricas.

WERNER FORMAN ARCHIVE / N.J. SAUNDERS / GTRES

Dos arqueólogos británicos han identificado un geoglifo laberíntico, que no fue creado para ser visto, sino para ser recorrido

Los arqueólogos Nicholas Saunders, de la Universidad de Bristol, y Clive Ruggles, de la Universidad de Leicester, han descubierto un diseño laberíntico en uno de los geoglifos que forman parte de las Líneas de Nazca, según anunciaron en Antiquity el pasado mes de diciembre. Saunders y Ruggles han descrito y cartografiado el laberíntico dibujo, creado intencionadamente por la cultura nazca, una civilización prehispánica que floreció en la costa meridional de Perú entre los siglos I y VI d.C. Las Líneas de Nazca, situadas en la árida planicie costera del país, forman animales, plantas, figuras antropomórficas y geométricas. Debido a sus grandes dimensiones sólo pueden ser vistas completamente desde lo alto de algunas colinas o desde el aire.

Un camino espiritual

«Este laberinto no se creó para ser visto, sino para ser recorrido», explica Ruggles. Precisamente en eso consiste la investigación que emprendieron hace cinco años ambos arqueólogos, en recorrer 1.500 kilómetros de desierto rastreando los enigmáticos dibujos de la cultura nazca. Posteriormente han estudiado los estratos presentes en los diferentes diseños, han fotografiado los restos de cerámica que contienen y han utilizado cartografía digital procedente de imágenes vía satélite. Se trata del estudio más detallado llevado a cabo hasta la fecha. Los arqueólogos recorrieron un camino, en perfecto estado de conservación, de 4,4 kilómetros de longitud, formado por una línea serpenteante y una espiral que conduce a un montículo, cuya función se desconoce. Este recorrido laberíntico apenas es visible desde la tierra y es difícilmente reconocible desde el aire. Según los investigadores británicos, no fue creado para ser visto desde el cielo, sino para ser recorrido como parte de algún ritual místico o religioso. No se sabe cuál era la función exacta del laberinto, pudo ser utilizado por chamanes o peregrinos en sus viajes espirituales. El próximo objetivo se centrará en excavar el montículo para determinar si se trata de una formación natural o de una creación de los nazca.