Madrid

Se inaugura la exposición 'Goya y el Infante Don Luis: el exilio y el reino'

La muestra, en el Palacio Real de Madrid hasta el 20 de enero de 2013, explora la fructífera relación entre ambos, en el contexto de la Ilustración española

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'La familia del Infante don Luis de Borbón' (1784), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

 

FONDAZIONE MAGNANI-ROCCA, MAMIANO DI TRAVERSETOLO, PARMA / PATRIMONIO NACIONAL

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'La boda' (1791–929), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

MUSEO NACIONAL DEL PRADO (NÚM. DE CATÁLOGO P00799), MADRID / PATRIMONIO NACIONAL

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'Retrato de Luis María de Borbón y Vallabriga, Niño, estudiando Geografía' (1783), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

 

 

FUNDACIÓN PLAZA, DEPÓSITO DEL MUSEO, ZARAGOZA / PATRIMONIO NACIONAL

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'Maria Teresa de Vallabriga a caballo' (1783-84), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

ISTITUTI MUSEALI DELLA SOPRINTENDENZA SPECIALE PER IL POLO MUSEALE FIORENTINO, GALLERIA DEGLI UFFIZI, FLORENCIA / PATRIMONIO NACIONAL

La muestra, en el Palacio Real de Madrid hasta el 20 de enero de 2013, explora la fructífera relación entre ambos, en el contexto de la Ilustración española

El pasado 30 de octubre se inauguró la exposición Goya y el Infante Don Luis: el exilio y el reino, en las salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid, organizada por Patrimonio Nacional y con la colaboración de la Fundación Banco de Santander. La muestra gira en torno a la controvertida figura del infante don Luis de Borbón y Farnesio (1727-1785), el hermano menor del rey Carlos III (1716-1788), que vivió en pleno desarrollo de la Ilustración española, en la segunda mitad del siglo XVIII.

Quinto hijo varón de Felipe V (1683-1746), la posibilidad de acceso del infante don Luis al trono español era, en principio, tan remota que fue destinado a la carrera eclesiástica, pero un conjunto de impremeditadas circunstancias –la muerte sin descendencia de tres de los cuatro hermanastros y hermanos que le precedían y el hecho de que los hijos de Carlos III no hubiesen nacido y sido educados en España, como prevenía la Ley Sálica– le colocaron en el ojo del huracán de la sucesión, sobre todo al renunciar el infante don Luis, a los 27 años, a su flamante destino en la Iglesia española y al demostrar que era muy capaz biológicamente de engendrar hijos. Al final sólo se calmó la inquietud de la Corte al ser obligado a contraer un desigual matrimonio morganático que anulaba sus aspiraciones y derechos.

En 1783, Francisco de Goya (1746-1828) pasa un mes en el palacio de Arenas de San Pedro –también conocido como el Palacio de la Mosquera, en la provincia de Ávila– donde tenía su pequeña corte el Infante Don Luis, alejado de Madrid por sus nupcias morganáticas con doña María Teresa de Vallabriga (1759-1820). Esta estancia se repitió en 1784, estableciéndose una cordial relación con todos los miembros de la familia. La relació fue muy fructífera, no sólo por el célebre retrato titulado La familia del Infante Don Luis, sino por una secuencia de retratos individuales de todos sus miembros. El conjunto superó la quincena y fue crucial para la carrera artística de Goya que se destapó clamorosamente durante la década de 1780.

La exposición, articulada en siete apartados, explora la prolífica relación entre ambos y completa el conjunto con la obra de otros pintores que también formaron parte de este círculo cortesano: Luis Paret, Mariano Salvador Maella, Francisco Bayeu, Luis Meléndez, Mengs y Tiépolo. Se podrá visitar hasta el 20 de enero de 2013.

Más información:

Fundación Banco de Santander