Reflotan el 'Maud', el imponente barco del explorador noruego Amundsen

Alec Forssmann

17 de octubre de 2016

El barco, una vieja gloria de Noruega, ha sido reflotado en Cambridge Bay, en el norte de Canadá, y el verano que viene será remolcado a su país de origen

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El Maud, el imponente barco capitaneado por el explorador noruego Roald Amundsen, ha sido reflotado con éxito tras permanecer 85 años hundido en Cambridge Bay, un asentamiento situado en Nunavut, en el norte de Canadá. El Maud, bautizado así en honor a la princesa Maud de Gales, quien fue reina consorte de Noruega, zarpó de Vollen en 1917 con el propósito de surcar el Paso del Noreste, la ruta marítima que une el océano Atlántico con el Pacífico a través de las gélidas aguas del Ártico.

El barco de madera de roble tenía un casco sólido y circular, concebido para resistir la presión del hielo. El objetivo de Amundsen era quedarse deliberadamente atascado en el hielo por encima del estrecho de Bering y navegar a la deriva por el océano Ártico, realizando observaciones meteorológicas, geofísicas y oceanográficas. El hielo flotante no desplazó correctamente al Maud hacia el Polo Norte y, tras permanecer varado en diferentes ocasiones, finalmente fue vendido en 1925 a la Compañía de la Bahía de Hudson. El barco no resultó muy útil para dicha compañía, debido a su excesivo tamaño y gran calado, y en el invierno de 1930-1931 acabó hundiéndose en el amarradero de Cambridge Bay.

"El Maud zarpó hacia el Ártico hace casi cien años y desde entonces han ocurrido muchas cosas, el mundo ha experimentado muchos cambios. Navegó hacia el Ártico en una expedición científica para revelar los secretos aún ocultos del Polo Norte. Algunos de los hombres a bordo se convirtieron después en científicos de renombre internacional y los resultados científicos derivados de la expedición fueron innovadores en su momento", expresa Jan Wanggaard, director del proyecto del recuperación del Maud.

El objetivo de Amundsen era quedarse atascado en el hielo y navegar a la deriva por el Ártico

Noruega quiere recuperar una de sus viejas glorias, de ahí el empeño mostrado en los últimos años por reflotar el Maud. La primera parte del proyecto Maud Returns Home culminó en julio y agosto al rescatar el viejo barco de las profundidades y en septiembre al limpiar su interior, lleno de fango y escombros. La segunda parte del proyecto, prevista para el verano que viene, consiste en remolcar el Maud hasta Noruega, donde podrá ser contemplado en un museo especialmente construido, como el que ya tiene el Fram, el mítico barco de la expedición de Fridtjof Nansen al Ártico en 1893.