Redescubren una estructura subterránea en Vic

En 1903, una nota informaba sobre la existencia de un túnel en la plaza de la Malla que recorría unos cuarenta metros

Estructura subterránea

Estructura subterránea

Foto: Pau Alberch

12 de febrero de 2016

Una estructura subterránea, probablemente hidráulica, ha sido redescubierta por unos operarios que ejecutaban un proyecto de señalización turística en la plaza de la Malla de Vic (Barcelona), a unos pocos metros al sur del templo romano del siglo II d.C., según ha informado el Ayuntamiento de Vic esta semana. El conducto, que podría datar de la época romana, está excavado en la roca natural y "por su naturaleza se trata de una roca fácil de trabajar, pero la ausencia de material constructivo no permite conocer el momento exacto de su ejecución", explica a este medio el arqueólogo Pau Alberch, de la empresa Arqueòlegs.Cat, quien dirige la investigación. "Sí que se observan algunas reformas que podrían ofrecer una datación aproximada. Además, se intuye una reutilización de la estructura que permite pensar en un cambio claro de funcionalidad", añade. La cavidad tiene forma ovoide, con una anchura de 92 centímetros y una altura de 2,30 metros, y se extiende de norte a sur a lo largo de 23 metros, desde el pozo situado en la cella del templo romano, donde se guardaba la imagen de la divinidad, hasta un derrumbamiento que lo obstruye en el extremo sur. "En algunos tramos se pueden ver perfectamente los rastros del picapedrero", comenta Alberch.

La estructura fue reutilizada para conservar alimentos

Rafael Ginebra, un historiador local, ha rescatado de los archivos una noticia publicada en 1903 por Lluís G. Illa en el Norte Catalán, en que informa sobre la existencia de un túnel situado en la plaza de la Malla y que se abre camino por el subsuelo a lo largo de unos cuarenta metros. "Sabemos que esta estructura había sido localizada en varias ocasiones porque en su recorrido se observan diferentes servicios de alcantarillado que cortan perpendicularmente el túnel", declara Alberch. "Las referencias orales de los vecinos también confirman su conocimiento popular", agrega. Los estudios preliminares, desarrollados por Arqueòlegs.Cat, relacionan esta estructura con la gestión del agua, aunque todavía se desconoce su función específica. "Hemos establecido paralelos con otras estructuras y creemos que podrían ser cuniculi o galerías hidráulicas utilizadas para la circulación de aguas limpias o para el drenaje de aguas del subsuelo", sostiene Alberch. El arqueólogo afirma que "no hay una relación directa" entre el templo romano y la estructura subterránea, pero "la proximidad con el pozo del templo romano hace pensar que comparten la gestión del agua". En 1982, la arqueóloga Dolors Molas i Font, quien realizó excavaciones arqueológicas en el interior del podio del templo romano, no descartó los posibles orígenes romanos del pozo excavado en la roca y de su uso como cisterna de agua para realizar abluciones. Justo al lado del pozo, en el extremo norte del túnel, se abre un recinto subterráneo de planta circular, de 1,20 metros de diámetro, que "pudo servir como espacio para la decantación del agua y en un momento posterior [en época medieval o moderna] se impermeabilizó posiblemente para utilizarlo como fresquera para conservar alimentos", concluye Alberch.