México

Realizan nuevos estudios a la Reina Roja

El sulfuro de mercurio con que fue cubierto este enigmático personaje del mundo maya ha resguardado su material biológico

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Reina Roja

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Detalle de la cabeza y parte del tórax de la Reina Roja.

FOTO: JAVIER HINOJOSA / INAH

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Máscara de la Reina Roja, un enigmático personaje que vivió en la antigua ciudad maya de Palenque.

FOTO: MICHEL ZABÉ / INAH

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Sarcófago monolítico donde se hallaron los restos de la Reina Roja, en Palenque.

INAH

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Templo XIII, donde se localizó la tumba de la Reina Roja, en Palenque.

FOTO: MAURICIO MARAT / INAH

El sulfuro de mercurio con que fue cubierto este enigmático personaje del mundo maya ha resguardado su material biológico

Los restos óseos de la Reina Roja, una soberana maya cuya identidad todavía se desconoce, fueron descubiertos en 1994 en un sarcófago monolítico en el interior del Templo XIII, en la antigua ciudad de Palenque, en el estado mexicano de Chiapas. Junto a ella también se hallaron los restos de un niño, que tenía entre 7 y 12 años de edad en el momento de su muerte, y una mujer de entre 20 y 30 años. Ambos fueron sacrificados y enterrados con la Reina Roja en el año 672 d.C. El nombre de este enigmático personaje procede del color rojizo característico del sulfuro de mercurio, más conocido como cinabrio, con que fue cubierta su calavera. Aún no se sabe si fue la esposa del célebre dignatario Pakal II o una gobernante de la antigua ciudad maya de Palenque, pero en todo caso se trataba de un personaje importante del mundo maya. 

Desde el momento de su descubrimiento, los restos mortales hallados en el interior del Templo XIII han sido sometidos a un análisis científico (que incluye el análsis del ADN) por parte del antropólogo físico Arturo Romano, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), para determinar su sexo, edad, enfermedades padecidas y relaciones de parentesco con otros personajes descubiertos en el sitio prehispánico. El pasado 14 de enero, el INAH anunció que se están realizando nuevos estudios que contribuirán a fechar con mayor precisión el entierro.

La doctora Lourdes Muñoz, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ha informado que antes del retorno de los restos de la Reina Roja a Palenque, en junio de 2012, se extrajo una muestra de colágeno (una proteína fibrosa, el componente más abundante de la piel y de los huesos) de una vértebra superior con el fin de realizar nuevos estudios. Javiera Cervini, experta en geoquímica ambiental de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ha destacado el sorprendente grado de preservación de las fibras de colágeno presentes en la vértebra y de las cuales se obtuvo ADN intacto. «Por lo menos durante 1.300 años, el sulfuro de mercurio conformó estructuras estables que permitieron resguardar el material biológico, toda vez que evita el crecimiento de bacterias, logrando así proteger la información genética contenida en las células, lo cual se refleja por la presencia de las fibras de colágeno. En todo caso, el cinabrio únicamente permitió el crecimiento de algunos hongos producto de la humedad y las altas temperaturas dentro de la tumba», ha explicado Javiera Cervini, quien también ha indicado que hasta ahora, en informes especializados, no se tenía dato alguno de la relación del cinabrio con respecto a la conservación o protección de muestras antiguas.