Reabre sus puertas un renovado Museo Arqueológico Nacional

El nuevo MAN se presenta a los medios de comunicación unos días antes de su apertura al público el día 1 de abril. "Historia National Geographic" estuvo allí

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Patio Norte

Patio Norte

Monumento ibérico de Pozo Moro.

Luis Asín

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Sala de Grecia

Sala de Grecia

Esculturas y cerámicas griegas.

Luis Asín

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Sala de Roma

Sala de Roma

Mosaicos romanos.

Luis Asín

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Sala de Egipto

Sala de Egipto

Sarcófago.

Niccolò Guasti

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03patio-sur-2. Patio Sur

Patio Sur

Sala Foro romano.

Luis Asín

29 de marzo de 2014

El auditorio del Museo Arqueológico Nacional fue el escenario donde el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, y el director del MAN, Andrés Carretero, presentaron a los medios de comunicación el pasado jueves 27 de marzo la reforma integral del edificio, que cerró al público en 2011 para someterse a una exhaustiva remodelación. Andrés Carretero dio la bienvenida al nuevo MAC a la multitud de periodistas allí reunidos, un museo que, según sus palabras, "ha realizado un salto desde el siglo XIX al siglo XXI", y, según apostilló el ministro Wert, "es un museo nuevo, el mejor paseo imaginable por la historia de España". El nuevo MAN ha incrementado su superficie en un 44%, incluyendo las áreas de servicios al público, y expondrá 13.000 piezas, repartidas en 40 salas que abarcan unos 10.000 metros cuadrados. El discurso cronológico comprende desde la Prehistoria al reinado de Isabel II, ya en pleno siglo XIX.

La subdirectora de la institución, Carmen Marcos, nos hace de guía en una visita en la que dos enormes paneles, en los que se suceden a gran velocidad imágenes sobre la evolución humana y la historia de la arqueología, nos dan la bienvenida. Desde aquí hacemos un recorrido por las tres plantas del museo. En la primera se muestra una reproducción del esqueleto de la famosa australopitecus Lucy y una reconstrucción de una mujer neanderthal a partir de los huesos hallados en la cueva del Sidrón, además de piezas y tesoros de yacimientos como los Millares o el Argar. En la segunda planta nos espera el mundo ibérico, la Hispania romana y la Antigüedad tardía. En esta zona, dos antiguos patios cubiertos han sido recuperados y remodelados, uno en el área de mundo ibérico y el otro en el ámbito romano. La luz inunda estos espacios, en los que se han expuesto, en uno, el magnífico monumento ibérico de pozo Moro, totalmente restaurado, y, en el otro, dos grandes estatuas de Livia y Tiberio, además de una amplia galería de retrato romano. En el área de Hispania romana destaca una gran sala en la que se muestran magníficos ejemplos de pavimentos de mosaico. Pero la estrella de esta planta es, sin lugar a dudas, la dama de Elche, que luce en medio de la sala ibérica en una amplia urna de cristal. En torno a ella se sitúan la dama de Galera y la dama de Baza, que se expone en una diáfana vitrina en la que se ha recreado el contexto funerario en el que se halló.

Seguimos ascendiendo por las luminosas escaleras para llegar a la segunda planta que guarda más joyas, pertenecientes esta vez al mundo medieval cristiano y musulmán, así como las colecciones de los siglos XVI al XIX: instrumentos científicos como una magnífica serie de astrolabios, armas, plata, tapices, cerámicas.... Y una preciosa silla de manos del siglo XVIII. Pero el museo también cuenta con piezas del Próximo Oriente, Egipto y Grecia. De esta última destaca su colección de cerámica griega, una de las más importantes del mundo. A estas tres plantas se ha añadido una entreplanta donde se conserva el rico fondo numismático de la institución, con unas 300.000 monedas de todos los períodos. A pesar de la magnitud de la exposición, la presentación ha intentado hacerse amena y atractiva al visitante. Así, en cada sala, además de los carteles con información general en español e inglés, se ha optado por completar la experiencia con pantallas táctiles, recreaciones virtuales, mapas y audiovisuales. Todo está adaptado asimismo para las personas con discapacidad auditiva y visual. Para ello se han creado 17 estaciones táctiles para que tanto las personas invidentes como el resto de visitantes puedan tocar las piezas y tener así una experiencia más cercana con el pasado.

A las instalaciones se añade ahora una tienda en la que pueden adquirirse, entre otras cosas, reproducciones de algunas de las piezas que se exponen y una amplia cafetería. El Museo será inaugrado el día 31 de marzo por el presidente del goberno, Mariano Rajoy, y el día 1 de abril abrirá sus puertas al público. Los precios son más que ajustados, ya que la entrada general costará 3 euros y hasta el próximo 21 de abril será totalmente gratuita. Un aliciente más para visitar un museo que se ha convertido en una de las ofertas culturales más atractivas de nuestro país.