Gótico catalán

Reabre la capilla de Sant Miquel de Pedralbes

Esta capilla gótica del monasterio de Pedralbes, en Barcelona, ha sido abierta de nuevo tras una minuciosa restauración de sus pinturas

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137 SanTMiquel 1. La luz recuperada

La luz recuperada

Cristo de camino al calvario. Fresco de la capilla de Sant Miquel, en Pedralbes, obra de Ferrer Bassa.

 

Pere Vivas / monestir de pedralbes

28 de mayo de 2015

A principios de marzo, la capilla de Sant Miquel, en el Real Monasterio de Pedralbes, en Barcelona, volvió a abrir sus puertas al público tras un año de cuidadosa restauración. La capilla, de veinte metros de diámetro, está decorada con frescos del siglo XIV únicos en España por su estilo inconfundiblemente italiano, que fueron encargados al pintor Ferrer Bassa por la abadesa Francesca Saportella,  sobrina de la reina Elisenda de Moncada.

La restauración ha afectado a las pinturas de la parte frontal, donde se muestran escenas de la pasión de Cristo y en las que destaca el luminoso azul conseguido con la limpieza, en una superficie que hasta ahora se veía completamente oscura, hasta el punto de que parecía que las escenas fueran nocturnas; para ello se ha utilizado un novedoso sistema basado en el empleo de agar agar. También se han recuperado los vistosos mármoles rojos que se escondían en la parte inferior de la capilla, bajo una capa de pintura de un apagado tono verdoso. 

Capilla monitorizada

También se han cuidado la ventilación, la iluminación (que no se activa si no hay nadie en el interior) y la temperatura, que se monitorizará constantemente; además, sólo se permitirá el acceso a ocho personas a la vez. Así, los expertos podrán apreciar la evolución de las pinturas y aplicar las técnicas más adecuadas para conservarlas.