Prehistoria

Nuevos restos de neandertales en la Cova del Gegant de Sitges

En esta ocasión han aparecido restos de una mandíbula y un húmero de un niño neandertal que vivió hace 55.000 años y que tenía entre cinco y siete años de edad en el momento de su muerte

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Cova del Gegant

Cova del Gegant

Imagen de archivo en la que se distingue la antigua playa de guijarros frente a la Cova del Gegant. Sitges se percibe al fondo a la derecha.

© UNIVERSITAT DE BARCELONA

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Cova del Gegant

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Descenso con cuerdas al interior de la Cova del Gegant.

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Cova del Gegant

Cova del Gegant

Restos de neandertales hallados en la Cova del Gegant. Los dos últimos (de izquierda a derecha) han sido hallados recientemente: el fragmento de un húmero y el de una mandíbula.

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Cova del Gegant

Cova del Gegant

Fragmento de un húmero y de una mandíbula hallados recientemente en la Cova del Gegant de Sitges.

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Cova del Gegant

Cova del Gegant

Los investigadores durante la presentación de los restos en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universitat de Barcelona.

© UNIVERSITAT DE BARCELONA

21 de abril de 2015

Un equipo de investigadores coordinado por la Universitat de Barcelona (UB) ha descubierto los restos de una mandíbula y un húmero de un niño neandertal en la Cova del Gegant, una cueva marina situada en Sitges (Barcelona). El análisis de los fósiles, divulgado recientemente en Journal of Human Evolution, ha revelado que la mandíbula y el húmero probablemente pertenecieron a un mismo individuo que tenía entre cinco y siete años de edad en el momento de su muerte. Los fragmentos son reducidos pero el hallazgo tiene un mérito enorme porque evoca un tiempo inmemorial, hace 55.000 años, cuando los neandertales frecuentaron estas y otras cuevas de la costa del Garraf, que entonces estaban retiradas del mar. Las olas rompen hoy contra los acantilados y penentran en las cavidades, ocultando una pequeña playa de guijarros concurrida siglos atrás.

Una madriguera de hienas

Estos fósiles son la evidencia más clara de esta especie en Cataluña, explica la UB en un comunicado. La Cova del Gegant ha propiciado otros dos hallazgos arqueológicos del Homo neanderthalensis: a mediados de los cincuenta se excavó el fragmento de una mandíbula de un individuo de más de quince años de edad; y en los setenta apareció un diente incisivo de un individuo que murió entre los ocho y diez años de edad. Sin embargo, la presencia humana parece probable durante plazos cortos y esporádicos, como lo demuestra el pequeño número de herramientas de piedra y el bajo nivel de impacto humano sobre los restos de fauna. En contraste con la evidencia limitada de la actividad humana, la presencia de restos de hienas sugiere que la cueva funcionaba principalmente como una madriguera de estos mamíferos, señaló el arqueólogo Joan Daura durante la presentación de los hallazgos. Los resultados han permitido documentar algunos atributos específicos de la especie neandertal como la robustez del esqueleto, un desarrollo dental más rápido o la localización del agujero mentoniano en la parte posterior de la mandíbula.