Nuevos hallazgos frente a la costa siciliana: 47 lingotes de oricalco y 2 cascos corintios

Unos investigadores sicilianos han recuperado 47 lingotes de este metal legendario descrito por Platón y, entre otros objetos, dos cascos corintios en perfecto estado de conservación

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gela1. Un metal legendario

Un metal legendario

El oricalco fue descrito por Platón como "el más precioso de los metales después del oro".

Foto: Sebastiano Tusa, Soprintendenza del Mare-Regione Sicilia

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gela2. Dos cascos corintios

Dos cascos corintios

El casco corintio era un tipo de casco de bronce de la Antigua Grecia que cubría toda la cabeza y que tenía aberturas para los ojos y la boca.

Foto: Salvo Emma, Soprintendenza del Mare-Regione Sicilia

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gela3. Lingotes de oricalco

Lingotes de oricalco

Lingotes de oricalco hallados frente a la costa de Gela, en Sicilia.

Foto: Sebastiano Tusa, Soprintendenza del Mare-Regione Sicilia

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gela4. Lingotes de oricalco

Lingotes de oricalco

El oricalco es una aleación de cobre y zinc que antiguamente tenía mucho valor.

Foto: Sebastiano Tusa, Soprintendenza del Mare-Regione Sicilia

Alec Forssmann

13 de febrero de 2017

Hallan 39 lingotes de oricalco, un metal legendario

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Hallan 39 lingotes de oricalco, un metal legendario

Cuarenta y siete nuevos lingotes de oricalco han sido hallados en el fondo del mar frente al municipio siciliano de Gela, tras el hallazgo de 39 lingotes del mismo material en diciembre de 2014. Ambos descubrimientos pertenecen a una nave que se hundió en la primera mitad del siglo VI a.C., cuando Gela era una importante colonia griega, según explica el arqueólogo Sebastiano Tusa, responsable de la Superintendencia del Mar de la Región Siciliana, a National Geographic. El oricalco, una aleación de cobre y zinc, era entonces "el más precioso de los metales después del oro", según Platón.

Los investigadores, de la Guardia di Finanza de Palermo y de la Superintendencia del Mar, también han recuperado una botella de la colonia griega de Massalia (Marsella), un ánfora arcaica y dos magníficos cascos corintios, un tipo de casco de bronce de la Antigua Grecia que cubría toda la cabeza y que tenía aberturas para los ojos y la boca. "Cuando excavemos la zona de los hallazgos de forma sistemática sabremos si todos los objetos pertenecieron al mismo barco, aunque la cercanía de los mismos y la homogeneidad topográfica me inducen a pensar que efectivamente son del mismo naufragio", declara Tusa.