Londres

Música y arte en la época de Vermeer

Una exposición en la National Gallery explora la relación entre la música y la pintura holandesa del siglo XVII

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«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

La guitarrista (c. 1672), de Johannes Vermeer. 

© ENGLISH HERITAGE / THE NATIONAL GALLERY, LONDON

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«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

Dama sentada al virginal (c.1670-1672), de Johannes Vermeer. 

© THE NATIONAL GALLERY, LONDON

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«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

Un hombre tocando el laúd (1624), de Hendrick ter Brugghen.  

© THE NATIONAL GALLERY, LONDON

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«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

«Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio»

Laúd, de Anon (c.1630). 

© THE ART ARCHIVE / VICTORIA AND ALBERT MUSEUM, LONDON / V&A IMAGES/ THE NATIONAL GALLERY, LONDON

5 de agosto de 2013

En el siglo XVII, la música era uno de los motivos más populares de la pintura holandesa y uno de los pasatiempos habituales de las clases más acaudaladas del norte de los Países Bajos. La exposición Vermeer y la música: el arte del amor y el ocio, hasta el 8 de septiembre de 2013 en la National Gallery de Londres, exhibe algunas obras maestras de Johannes Vermeer (1632-1675) y sus contemporáneos, junto a instrumentos musicales y cancioneros de la época. El visitante puede comparar virginales (un instrumento de cuerda pulsada y teclado), guitarras, laúdes y otros instrumentos del siglo XVII con los cuadros donde aparecen y juzgar así la verosmilitud de las representaciones. Además, y durante tres días a la semana, puede disfrutar de música en vivo en la mismo espacio expositivo, a cargo de la Academy of Ancient Music, que intentará dar vida a las pinturas. 

La música, un símbolo de la fugacidad del tiempo

Los lienzos más destacables de Vermeer en esta muestra son Dama tocando el virginal de pie y Dama sentada al virginal, ambos de la National Gallery, además de La guitarrista, de Kenwood House, y La lección de música, un préstamo de la reina de Inglaterra. Se trata de la primera vez que estas obras se pueden admirar juntas. La música se convierte en una metáfora de la armonía, un símbolo de la fugacidad del tiempo o, dependiendo del tipo de música que se interprete, un indicador del refinamiento y la posición social del retratado. También se han incluido lienzos de Gerard ter Borch, Gabriel Metsu, Jan Steen, Pieter de Hooch y Godfried Schalcken. «La exposción presenta una oportunidad maravillosa de entender el papel tan importante que desempeñó la música en el arte y la sociedad de Holanda durante el siglo XVII. Esperamos que, al contemplar las evocadoras pinturas de Vermeer y sus contemporáneos, los visitantes de la galería experimenten el mismo tipo de asociaciones musicales que las que hubieran deleitado a nuestros predecesores del siglo XVII», explica Betsy Wieseman, conservadora de pintura holandesa de la National Gallery.