El Museo Thyssen explora el estilo provocativo de Caravaggio y su influencia artística

Numerosos pintores del norte de Europa siguieron el estilo de Caravaggio, quien provocó el escándalo por el excesivo realismo de sus pinturas religiosas

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caravaggio1. La mordedura del lagarto

La mordedura del lagarto

Muchacho mordido por un lagarto (c. 1593-1595), óleo sobre lienzo de Caravaggio.

Imagen: Fondazione di Studi di Storia dell'Arte Roberto Longhi, Firenze / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

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caravaggio2. Un grupo de músicos

Un grupo de músicos

Los músicos (c. 1596-1597), óleo sobre lienzo de Caravaggio.

Imagen: The Metropolitan Museum of Art, New York, Rogers Fund 1952 / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

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caravaggio3. Una escena angustiosa

Una escena angustiosa

El sacrificio de Isaac (1603), óleo sobre lienzo de Caravaggio.

Imagen: Gallerie degli Uffizi, Firenze / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

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caravaggio4. Retrato de un hombre joven

Retrato de un hombre joven

Cabeza de un joven (1601-1602), óleo sobre papel montado sobre tabla de Peter Paul Rubens.

Imagen: Blanton Museum of Art, Austin, The University of Texas at Austin, The Suida-Manning Collection 1991 / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

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caravaggio5. Estilo tenebrista

Estilo tenebrista

La flagelación de Cristo (c. 1640), óleo sobre lienzo de Matthias Stom.

Imagen: Collezione Koelliker / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

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caravaggio6. Herida por una flecha

Herida por una flecha

El martirio de santa Úrsula (1610), óleo sobre lienzo de Caravaggio, quien se autorretrata sujetando una lanza mientras el rey de los hunos hiere con su flecha a la santa.

Imagen: Collezioni Intesa Sanpaolo, Gallerie d'Italia, Napoli, Palazzo Zevallos Stigliano / Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

21 de junio de 2016

Michelangelo Merisi, conocido como Caravaggio, nació en Milán en 1571 pero vivió su éxito profesional en Roma, donde se convirtió en una especie de mito viviente para toda una generación de pintores. Entre 1600 y 1630 se establecieron en Roma más de 2.000 artistas, una tercera parte de ellos extranjeros. Los pintores del norte de Europa, al igual que muchos italianos, estaban dispuestos a seguir el estilo de Caravaggio, quien provocó el escándalo por el excesivo realismo de sus pinturas religiosas: sus modelos no eran bellos y etéreos, sino gente de la calle como mendigos o prostitutas. La representación natural, basada en los motivos visibles que hay alrededor, era una costumbre muy arraigada en los Países Bajos y en las regiones germánicas. Esto establecía un vínculo con la forma de trabajar de Caravaggio, cuyo origen lombardo le predisponía a pintar ad vivum, un método que los pintores de formación clásica consideraban inadecuado porque suponía un obstáculo para alcanzar la perfección en el arte. El estilo de Caravaggio era atractivo para todos estos artistas holandeses, flamencos o franceses por la la posibilidad de trabajar del natural y por el destacado uso de la luz, las sombras y el color.

Sus modelos no eran bellos y etéreos, sino gente de la calle como mendigos o prostitutas

Del 21 de junio al 18 de septiembre de 2016, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid presenta la exposición Caravaggio y los pintores del norte, dedicada a la figura de Caravaggio y a la influencia que ejerció entre los pintores del norte de Europa, quienes difundieron su estilo fascinados por su pintura. La muestra explora la carrera artística de Caravaggio, desde el período romano hasta las emotivas pinturas oscuras de sus últimos años, y reúne una selección de obras de sus más destacados seguidores en Holanda o Flandes. En las salas se exhiben 53 cuadros, doce de ellos del maestro lombardo, procedentes de colecciones privadas, museos e instituciones como el Metropolitan Museum de Nueva York, la Galleria degli Uffizi de Florencia, el Museo del Ermitage de San Petersburgo, el Rijksmuseum de Ámsterdam o la iglesia de San Pietro in Montorio en Roma. Las dos últimas salas están dedicadas a la producción de Caravaggio y sus seguidores extranjeros en Nápoles y el sur de Italia. Fue precisamente en Nápoles donde se refugió el pendenciero artista tras matar a un adversario en una riña. De ahí pasó a Malta, luego a Sicilia y de nuevo a Nápoles, donde pintó la magnífica obra El martirio de santa Úrsula, en la que Caravaggio se autorretrata sujetando una lanza mientras el rey de los hunos hiere con su flecha a la santa. El artista lombardo murió en 1610 en Porto Ercole, en la Toscana, víctima de una fiebre.