Mérida conmemora el bimilenario de la muerte de Augusto

El Museo Nacional de Arte Romano presenta una muestra sobre la figura de Augusto y su familia, su presencia en Hispania y la fundación de la colonia Augusta Emerita

La exposición temporal Augusto y Emerita, hasta el 6 de enero de 2015, es uno de los actos centrales que organiza el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida para conmemorar el bimilenario de la muerte del primer emperador del Imperio romano y fundador de la colonia Augusta Emerita, la actual Mérida. La muestra pretende dar a conocer al público la figura del emperador, su familia y su ideario político; su presencia en Hispania y la reorganización administrativa de este territorio, que conllevó la creación de una nueva provincia, Lusitania, y la fundación de Augusta Emerita, su capital.

El primer ámbito de la exposición empieza en una galería con los retratos del propio emperador y sus familiares y finaliza con una réplica del retrato de Marco Agripa, uno de sus principales colaboradores y patrono de la colonia. Destaca el retrato de Livia, su mujer, procedente del Museo Arqueológico Nacional de Tarragona. En el segundo ámbito expositivo se exhibe una falcata, un tipo de arma blanca característica de los pueblos prerromanos, procedente del Museo de Badajoz, además de un monumento conmemorativo de dimensiones colosales. En el tercer ámbito, dedicado a la fundación de la colonia Emerita Augusta, destacan cuatro retratos privados de colonos desconocidos, que pertenecen al museo, y un monumento funerario de un veterano de la Legio X emeritense. Esta ciudad, en tiempos de Augusto, es el tema central del cuarto ámbito de la exposición. Una gran ilustración de Augusta Emerita en sus primeros años preside la sala. Se presentan, además, una selección de objetos relacionados con las producciones de vidrio, cristal de roca, cerámica y eboraria, unas piezas de lujo que demuestran la importancia que tuvo la ciudad desde sus inicios y su conexión con las redes comerciales. La creación de la provincia de Lusitania es el tema con el que se cierra la muestra. Este ámbito reúne piezas de primer nivel, que proceden principalmente de las antiguas colonias extremeñas Norba y Metellinum, por ejemplo un torso de bronce hallado en el Palacio de Mayoralgo, en Cáceres, que pudo pertenecer a un monumento ecuestre radicado en el foro norbense.

La exposición finaliza con un subámbito temático dedicado a las religiones que se profesaban en Lusitania. Por un lado, la religión oficial, instaurada por Augusto y representada por el tesoro de Lameira Larga, traído del Museo Nacional de Arqueología de Lisboa y conformado por diversas piezas entre las que destaca una pátera de plata sobredorada con la representación del mito de Perseo contra Medusa, un tema de la mitología griega heredado por la cultura romana. Por otro lado, la permisividad de Roma para con los cultos prerromanos llevó a un sincretismo religioso propio de los pueblos lusitanos, ejemplificado mediante una pátera de plata dedicada a la diosa Bandua, perteneciente a las colecciones del Museo de Badajoz.