Grecia

Los huesos hallados en Anfípolis pertenecen a cinco individuos

Los 550 huesos contabilizados corresponden a una mujer, dos hombres, un recién nacido y un adulto de sexo indeterminado cuyos restos fueron incinerados

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Anfípolis

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La mayoría de los huesos pertenece a una mujer, entre los que destaca el cráneo. 

© HELLENIC MINISTRY OF CULTURE AND SPORTS

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Algunos de los huesos del hombre más joven presentan cortes ocasionados con un instrumento cortante.

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Cortes realizados con un instrumento afilado que causaron la muerte del hombre más joven. 

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Los huesos del hombre mayor.

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Los huesos del recién nacido, de sexo indeterminado.

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El quinto individuo fue incinerado y posteriormente sus huesos fueron enterrados.

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Anfípolis

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Los huesos del quinto individuo fueron sometidos a altas temperaturas.

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19 de enero de 2015

Los restos óseos hallados en la tumba de Anfípolis a finales de 2014 pertenecen al menos a cinco individuos y no a una sola persona, como se creía en un primer momento, según han informado hoy las autoridades griegas, que han dado a conocer los primeros resultados del examen macroscópico. Los 550 huesos contabilizados corresponden a una mujer, dos hombres, un recién nacido y un adulto de sexo indeterminado cuyos restos fueron incinerados. También se han hallado huesos de animales, según parece de la familia de los equinos. 

La mayoría de los huesos, entre ellos un cráneo, pertenece a una mujer que tenía una altura aproximada de 1,57 metros y que murió con más de 60 años de edad. A continuación se han identificado los huesos de dos hombres de entre 35 y 45 años de edad, uno de los cuales presenta unos cortes en el área torácica que fueron realizados con un instrumento cortante y que le causaron la muerte, pues no hay indicios de cicatrización. En cambio, el segundo hombre sufrió una fractura cerca de la muñeca derecha que se curó por completo. Cabe decir que ambos padecieron enfermedades degenerativas como la osteoartritis y la espondilitis, por lo que podrían estar relacionados genéticamente. Medían 1,68 y 1,62 metros respectivamente. Los huesos de la cuarta persona corresponden a un recién nacido, cuyo sexo fue imposible de determinar. El quinto individuo, un adulto de sexo también indeterminado, fue incinerado antes de ser enterrado. Sólo se han hallado nueve fragmentos, especialmente huesos largos, que fueron expuestos a altas temperaturas. 

A través de las pruebas de ADN se podrá saber si existió algún parentesco familiar entre los individuos y, por tanto, si la tumba fue concebida como un panteón familiar. El análisis del material óseo forma parte de un proyecto de investigación más amplio, consistente en el estudio de unos 300 esqueletos procedentes de la zona de Anfípolis, fechados entre los años 1000 y 200 a.C.