San Sebastián

Los galos, diestros herreros y grandes guerreros

Una muestra en el Museo San Telmo reúne 1.600 objetos arqueológicos que permiten comprender cómo vivían los pueblos galos durante las dos Edades de Hierro

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«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

Tesoro galo de Tayac, de entre finales del siglo II y principios del siglo I a.C.

FOTO: LYSIANE GAUTHIER / © MAIRIE DE BORDEAUX / MUSEO SAN TELMO

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«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

Cabeza de un équido.

FOTO: LYSIANE GAUTHIER / © MAIRIE DE BORDEAUX / MUSEO SAN TELMO

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«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

«En tiempos galos. Aquitania antes de César»

Reconstrucción de una casa de un pueblo galo. 

© MUSEO SAN TELMO

24 de febrero de 2014

Los orígenes de los pueblos galos son difíciles de fechar porque en la Galia no había una unidad política ni territorial; más bien estaba formada por diferentes tribus que coexistieron durante la Edad de Hierro y que desaparecieron con la conquista romana. El Museo San Telmo de San Sebastián acoge, hasta el 25 de mayo de 2014, la exposición En tiempos galos. Aquitania antes de César, que presenta los conocimientos actuales sobre las dos Edades de Hierro en Aquitania, el antiguo territorio situado al suroeste de Francia. La muestra reúne unos 1.600 objetos arqueológicos que permiten comprender la vida cotidiana, el comercio, las armas, el prestigio, las creencias o la romanización de estos pueblos galos. La realidad arqueológica ha desmentido ciertas ideas preconcebidas como por ejemplo que los cascos estaban decorados con alas y que las chozas eran redondas. 

La exposición ha sido ideada por el Museo de Aquitania de Burdeos, pero para su producción y presentación en el Museo San Telmo se han incluido, además, piezas de excepcional calidad del BIBAT, el Museo de Arqueología de Álava, pertenecientes al poblado de La Hoya, en Laguardia, que data de la Edad de Hierro. Las piezas excavadas en este sitio arqueológico aportan información sobre las poblaciones que habitaron el territorio alavés en la Edad de Hierro y de este modo se pueden establecer comparaciones con la cultura, los ritos y el modo de vida del pueblo galo. 

Una variedad de objetos arqueológicos muestran cómo vivían los galos en su sociedad: pinzas para depilar, navajas de afeitar, herramientas, encellas (recipientes para hacer queso), objetos de cerámica y pesos para telares, entre otras cosas. El material relacionado con los ritos funerarios de la primera Edad de Hierro incluye, sobre todo, mobiliario metálico, armas partidas o deformadas y urnas. Del yacimiento de Lacoste proceden diferentes herramientas, lingotes de hierro, monedas, fíbulas, pulseras y piezas de cerámica. Por otro lado, el valor de los guerreros galos está estrechamente relacionado con sus armas y su conocimiento del metal. Los cascos, espadas, puntas de lanza y flechas son una prueba de la destreza de los herreros y broncistas galos. 

La exposición reproduce partes de un pueblo galo a través de una cuidada escenografía. Se puede ver una casa de tamaño real que permite comprender su construcción, su disposición y la forma de vivir de los galos. Junto a la casa también se han reconstruido un granero, que muestra la ganadería y la agricultura, talleres de cerámica y cristalería, que muestran las técnicas y los conocimientos de los artesanos galos, y una copia exacta de una piragua que fue descubierta en el lago de Sanguinet.