Italia

Los Carabinieri recuperan cinco frescos de una tumba samnítica

Los cinco paneles fueron sustraídos ilegalmente de una tumba del sitio arqueológico de Paestum, la Posidonia griega

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Tumba samnítica

Tumba samnítica

Mujer realizando una ofrenda.

Foto: MiBACT

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Tumba samnítica

Tumba samnítica

Mujer ofreciendo fruta a las divinidades.

Foto: MiBACT

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Tumba samnítica

Tumba samnítica

Mujer realizando ofrendas. Tiene la cabeza cubierta con un manto.

Foto: MiBACT

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Tumba samnítica

Tumba samnítica

Joven héroe con escudo y jabalinas que conduce un mulo por las riendas.

Foto: MiBACT

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Tumba samnítica

Tumba samnítica

Caballero acompañado de dos individuos a pie, uno de ellos de aspecto exótico, "típico de un mercenario extranjero, quizá etrusco".

Foto: MiBACT

Los cinco paneles fueron sustraídos ilegalmente de una tumba del sitio arqueológico de Paestum, la Posidonia griega

Un comando de carabineros italianos ha recuperado cinco paneles con frescos de una tumba del siglo IV o III a.C., procedente del sitio arqueológico de Paestum, al sur de Nápoles. Los cinco frescos de "grandísimo valor", según el Ministerio de Cultura italiano, fueron presentados el pasado 26 de noviembre durante la inauguración de la muestra L'Arma custode della memoria, hasta el 10 de enero de 2016 en el Museo Histórico del Arma de Carabineros, en Roma.

Los frescos fueron sustraídos ilegalmente de una de las numerosas tumbas de Paestum, la Posidionia griega, aunque se desconoce de cuál. Las pesquisas comenzaron en 1995 con el objetivo de erradicar las excavaciones clandestinas en la provincia de Caserta. El principal sospechoso era "un conocido traficante internacional" que trataba con tombaroli o saqueadores de tumbas y que falleció en un accidente de tráfico mientras se desarrollaban las investigaciones policiales. Los frescos han sido interceptados recientemente en el comercio de arte ilegal.

Estos paneles de época samnítica representan a mujeres realizando ofrendas y a guerreros con caballos. Dos mujeres aparecen con la cabeza descubierta y otra cubierta con un manto. Lucen vestidos de colores claros como el blanco o el amarillo, bordados de rojo por el centro, y ofrecen bebidas y fruta a las divinidades. Los dos paneles restantes muestran a dos guerreros respectivamente: un joven héroe con escudo y jabalinas que conduce un mulo por las riendas; y un caballero acompañado de dos individuos a pie, uno de ellos de aspecto exótico, "típico de un mercenario extranjero, quizá etrusco".