Los antiguos babilonios emplearon métodos geométricos avanzados

Los conceptos geométricos que aparecen en unas tablillas cuneiformes del Museo Británico eran en realidad una herramienta para calcular el desplazamiento diario de Júpiter

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Signos trapezoidales

Signos trapezoidales

Tablilla cuneiforme que describe el movimiento de Júpiter a lo largo de la eclíptica.

Foto: Trustees of the British Museum / Mathieu Ossendrijver

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Escritura babilónica

Escritura babilónica

Escritura cuneiforme en una tablilla de arcilla.

Foto: Trustees of the British Museum / Mathieu Ossendrijver

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Cálculos geométricos

Cálculos geométricos

Tablilla cuneiforme junto a una figura geométrica trapezoidal. La distancia recorrida por Júpiter después de 60 días es de 10º45', un cálculo obtenido a través del área del trapecio. El trapecio se dividía en dos partes para calcular la mitad de distancia recorrida por Júpiter.

Foto: Trustees of the British Museum / Mathieu Ossendrijver

1 de febrero de 2016

El profesor Mathieu Ossendrijver, de la Universidad Humboldt de Berlín, demuestra en un artículo recientemente publicado en Science que "los antiguos babilonios utilizaron, al menos ocasionalmente, métodos geométricos para calcular las posiciones de los planetas". Ossendrijver explica a continuación que "astrónomos griegos como Aristarco de Samos, Hiparco y Claudio Ptolomeo también usaron métodos geométricos, mientras que se ha atestiguado el uso de métodos aritméticos en el mecanismo de Antiquitera y en papiros astronómicos grecorromanos procedentes de Egipto". Sin embargo, las figuras geométricas trapezoidales que aparecen en las tablillas cuneiformes babilónicas, conservadas en el Museo Británico, "son geométricas en un sentido diferente, pues describen configuraciones, no en un espacio físico como hicieron los griegos, sino en un espacio matemático abstracto definido por el tiempo y la velocidad o el desplazamiento diario".

Las posiciones celestes predecían plagas u otras calamidades

Al examinar las tablillas de arcilla, fechadas entre los años 400 y 50 a.C., Ossendrijver se dio cuenta de que estos conceptos geométricos en forma de trapecios con diferentes áreas eran en realidad una herramienta para calcular el desplazamiento diario de Júpiter a lo largo de su eclíptica, es decir, su movimiento aparente en el firmamento. Los cálculos plasmados en las tablillas cubrían un período de sesenta días, empezando por el día en que el planeta aparecía en el cielo en toda su inmesidad, tras el amanecer. Todas estas posiciones celestes eran muy importantes para el zodíaco babilonio, pues predecían plagas u otras calamidades. Ossendrijver afirma en el artículo que la significación astronómica de estas tablillas "no fue reconocida o comprendida anteriormente" y que sus preceptos "se anticipan al menos en catorce siglos al uso de técnicas similares por parte de los eruditos medievales europeos".