Localizan un túnel que fue cavado por un grupo de judíos para huir de los nazis

El túnel del bosque de Ponar, en Lituania, fue cavado durante casi tres meses por un grupo de ochenta prisioneros, que utilizaron cucharas y sobre todo sus propias manos para huir de una muerte segura

Túnel de Ponar

Túnel de Ponar

Un grupo de investigadores realiza un estudio de tomografía de resistividad eléctrica, una técnica que ha permitido localizar el antiguo túnel del bosque de Ponar sin tener que recurrir a excavaciones arqueológicas. Esta es la denominada Fosa 6, donde permaneció confinado el grupo de prisioneros judíos y desde donde se comenzó a excavar el túnel de escape en dirección al bosque. La entrada al túnel no se ve pero se encuentra justo por debajo de los investigadores.

Foto: Ezra Wolfinger / Israel Antiquities Authority via AP/ Gtres

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Un equipo internacional de investigadores ha localizado un túnel que fue cavado por un grupo de prisioneros judíos para huir de un campo de exterminio nazi en el bosque de Ponar, actualmente Panierai, al suroeste de Vilna, la capital de Lituania, según informó a finales de junio la Autoridad de Antigüedades de Israel, que ha participado en las investigaciones. Hasta 100.000 personas, entre ellas 70.000 judíos de Vilna y de los alrededores, fueron masacradas en el bosque de Ponar durante la Segunda Guerra Mundial.

Miles de judíos recibieron disparos a quemarropa en este sitio y sus cadáveres fueron arrojados a fosas y enterrados. En 1943, ante la derrota alemana en Stalingrado y la contraofensiva soviética, los nazis formaron una unidad especial con la misión de borrar todo rastro de sus crímenes. La penosa tarea fue encomendada a un grupo de ochenta prisioneros judíos del campo de concentración de Stutthof: durante el día tenían que exhumar los cadáveres e incinerarlos sobre una pila de troncos talados del bosque; y por la noche permanecían confinados con grilletes en una de las fosas vacías. Con la ayuda de cucharas y sobre todo de sus propias manos comenzaron a cavar un túnel para evitar una muerte segura. El plan de fuga se llevó a cabo el 15 de abril de 1944, después de casi tres meses cavando un túnel de unos 35 metros de longitud. Los prisioneros se sacaron los grilletes de los tobillos con una lima de uñas y cuarenta de ellos avanzaron arrastrándose por el estrecho túnel. Sin embargo fueron rápidamente descubiertos por los guardias y muchos de ellos fueron acribillados a balazos. Quince de ellos consiguieron cortar la verja y huyeron por el bosque; once o doce sobrevivieron a la guerra y pudieron narrar sus escalofriantes historias.

Unas 100.000 personas fueron masacradas en el bosque de Ponar durante la Segunda Guerra Mundial

Un equipo anterior de investigadores descubrió la boca del túnel en 2004, pero el lugar no fue señalizado. El túnel ha sido redescubierto recientemente a unos dos metros de profundidad gracias a la tomografía de resistividad eléctrica, una técnica geofísica utilizada en la exploración de petróleo, gas y minerales. "Como israelí que soy de una familia originaria de Lituania se me saltaron las lágrimas al descubrir el túnel de escape de Ponar. Es un hallazgo conmovedor que simboliza la victoria de la esperanza sobre la desesperación. El túnel no sólo nos muestra los horrores del Holocausto, sino también el anhelo por la vida", expresa Jon Seligman, de la Autoridad de Antigüedades de Israel.