Egipto

Localizan el esqueleto de Kenamun

Los restos mortales del hermano de leche del faraón Amenhotep II aparecieron casualmente almacenados en un museo de Pisa, mientras que los restos de su sarcófago se conservaban en Florencia

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Kenamun

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El faraón Amenhotep II con su nodriza. 

© MARILINA BETRÒ

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Kenamun

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La expediciónn arqueológica a Egipto comandada por Ippolito Rosellini, el padre de la egiptología italiana, y Jean-François Champollion.

© SOPRINTENDENZA PER I MONUMENTI ARCHEOLOGICI DELLA TOSCANA / MARILINA BETRÒ

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Kenamun

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Los restos del sarcófago de Kenamun, depositados en el Museo Egipcio de Florencia. 

© SOPRINTENDENZA PER I MONUMENTI ARCHEOLOGICI DELLA TOSCANA / MARILINA BETRÒ

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Kenamun

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Detalle del sarcófago de Kenamun, en el que aparece identificado su nombre.

© SOPRINTENDENZA PER I MONUMENTI ARCHEOLOGICI DELLA TOSCANA / MARILINA BETRÒ

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Kenamun

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Cráneo de Kenamun, en el que se puede leer la siguiente inscripción: 3064. Esqueleto de una de las momias traídas de Egipto por el Prof. Rosellini.

© MARILINA BETRÒ

6 de junio de 2014

Una investigación emprendida en 2008 por la egiptóloga italiana Marilina Betrò, de la Universidad de Pisa, ha permitido localizar el sarcófago y el esqueleto de Kenamun, hermano de leche del faraón Amenhotep II, quien fue un poderoso guerrero y un conquistador implacable que heredó de su padre, Tutmosis III, un vasto imperio que se extendía más allá de las fronteras de Egipto. Kenamun, quien vivió aproximadamente a finales del siglo XV a.C., fue uno de los favoritos en la corte del faraón. Ejerció de Gran Mayordomo del Rey y administró la ciudad portuaria de Perunefer, una de las bases navales más importantes del norte de Egipto. Más que las hazañas y las armas, la tumba de Kenamun narra la paz, el lujo en las vidas de una élite joven que dispone de riquezas y poder, el bienestar de Egipto en el apogeo de su potencia, afirma Betrò en un artículo. Sin embargo, la vida de Kenamun se interrumpió pronto, cuando tenía entre 25 y 30 años de edad, probablemente debido a una desgracia. 

Los restos mortales de Kenamun fueron hallados en noviembre de 2012 en el interior de una caja almacenada en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Pisa. En efecto, fue una extraña y afortunada coincidencia, explica Betrò a Historia National Geographic. El esqueleto, que tiempo atrás había sido una momia, fue expuesto al público en el siglo XIX y posteriormente fue desmontado y depositado en una caja en los años noventa del siglo XX. En el cráneo se podía leer la siguiente inscripción: 3064. Esqueleto de una de las momias traídas de Egipto por el Prof. Rosellini. En 1828, Ippolito Rosellini, el padre de la egiptología italiana, partió a Egipto junto a Jean-François Champollion, quien descifró la escritura jeroglífica egipcia mediante la piedra de Rosetta. Como resultado de las excavaciones, Rosellini se llevó consigo once sarcófagos intactos, con sus respectivas momias, para entregárselos a Leopoldo II, el Gran Duque de Toscana. Sin embargo, una de las momias sufrió daños irreparables durante el transporte en barco y no fue entregada, aunque su registro se conservó en un archivo de Praga junto a otros documentos de Leopoldo II. Bietrò, que ocupa la cátedra de Egiptología fundada por Rosellini, se sintió con el deber moral e intelectual de recuperar y digitalizar la mayor parte del material que reunió Rosellini. Conocía, por tanto, el paradero de estos documentos y sabía que los restos del sarcófago de la undécima momia fueron trasladados junto a los otros féretros al Museo Egipcio de Florencia. 

Bietrò emprendió la investigación para hallar a la undécima momia, localizó los restos del sarcófago en los almacenes del Museo Egipcio de Florencia e identificó a su ocupante. En la época no se sabía nada de Kenamun y tampoco que fuera el propietario de la tumba que Champollion y Rosellini visitaron, pues en la zona a la que accedieron el nombre había sido borrado. En abril de 2013, cuando vi personalmente los restos del sarcófago, leí los textos y entendí de quién se trataba, comenta la egiptóloga. Es como un puzle cuyas piezas están ante nosotros pero sólo en un momento dado lo completamos y asumimos su significado, añade. La exposición Kenamun. La undécima momia, hasta el 29 de junio en el Museo de Historia Natural de Calci, traza la historia de este misterioso personaje y el increíble hallazgo de sus restos mortales, más de 3.000 años después de su muerte.