Kazajistán

Las imágenes de satélite revelan figuras misteriosas en la estepa kazaja

Un entusiasta de la arqueología descubre más de 260 figuras al norte de Kazajistán que apenas son visibles desde el terreno

1 / 4

1 / 4

Imágenes de satélite

Imágenes de satélite

El Cuadrado de Ushtogaysky, denominado así por hallarse junto a la población homónima, al norte de Kazajistán.

Foto: DigitalGlobe vía NASA

2 / 4

Imágenes de satélite

Imágenes de satélite

El Anillo Bestamskoe, uno de los geoglifos hallados en la estepa kazaja.

Foto: DigitalGlobe vía NASA

3 / 4

Imágenes de satélite

Imágenes de satélite

La Gran Cruz de Ashutastinsky, formada por diferentes túmulos.

Foto: DigitalGlobe vía NASA

4 / 4

Imágenes de satélite

Imágenes de satélite

La Esvástica de Turgay, hallada en 2007 por Dmitriy Dey.

Foto: DigitalGlobe vía NASA

Un entusiasta de la arqueología descubre más de 260 figuras al norte de Kazajistán que apenas son visibles desde el terreno

En marzo de 2007, Dmitriy Dey, un economista y entusiasta de la arqueología, estaba viendo un programa de Discovery Channel sobre pirámides, momias y tumbas. Pensó que en su país, Kazajistán, el noveno más grande del mundo, también podría haber pirámides u otros vestigios del pasado. En su tiempo libre empezó a examinar imágenes de satélite de Google Earth. A unos 300 kilómetros al sur de Kostanay, su ciudad, al norte del país, detectó una figura intrigante sobre el terreno: un cuadrado gigante de más de 200 metros por lado, formado por líneas de puntos y con una "x" en su interior, también punteada. En 2014, durante una conferencia arqueológica en Estambul, salieron a la luz todos los hallazgos realizados por Dey en los últimos años, quien llegó a obsesionarse tanto con el tema que dejó su trabajo de economista para concentrarse en su nueva labor. En la región esteparia de Turgay se han detectado unas figuras colosales, más de 260, que apenas son visibles desde el terreno: círculos, cuadrados, cruces y esvásticas de épocas remotas. La agencia espacial NASA se ha mostrado perpleja ante estas imágenes satelitales y recientemente las ha difundido. Medios como la edición norteamericana de National Geographic y The New York Times se han hecho eco de la noticia.

¿Qué opinan los arqueólogos?

Los arqueólogos admiten la existencia de estas misteriosas figuras, situadas en medio de la nada, pero difieren sobre su número, antigüedad y significado. Se barajan fechas de hasta 8.000 años de antigüedad y, sobre su finalidad, Dey sostiene que podrían ser "observatorios horizontales para rastrear los movimientos del sol naciente", según recoge The New York Times. Para su descubridor estarían relacionadas con un culto solar de época neolítica. Michael Frachetti, un arqueólogo de la Universidad de Washington en San Luis, quien realiza excavaciones en Asia Central, se muestra escéptico: "Podrían ser una caja de sorpresas sin nada dentro, desde corrales para animales hasta obras hidráulicas soviéticas o círculos de piedra", explica en el artículo de National Geographic. La arqueóloga Giedre Motuzaite, del Instituto de Historia Lituana en Vilna, forma parte de un proyecto internacional que ha investigado numerosos sitios de origen humano en la estepa kazaja. El año pasado visitó junto con su equipo dos de los sitios detectados con imágenes de satélite. La datación por radiocarbono no fue posible, al no hallar material orgánico adecuado, por lo que se realizó una datación mediante luminiscencia ópticamente estimulada (OSL), un método muy preciso para determinar la edad del sitio a partir de su exposición a la luz solar. Un sitio se remonta al año 800 a.C. y el otro al 750 a.C., aproximadamente, una época en los albores de la Edad del Hierro en que aparecen las primeras ciudades y edificios monumentales en la zona. Las investigaciones continúan.