Grecia

La tumba de Anfípolis fue erigida en honor a Hefestión

Esta es la posibilidad que sostienen los arqueólogos, tras descubrir una serie de inscripciones y el monograma de Hefestión, el inseparable amigo de Alejandro Magno

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Tumba de Anfípolis

Tumba de Anfípolis

Exterior de la tumba de Anfípolis en una imagen de 2014.

© FOTO: PETROS GIANNAKOURIS / AP PHOTO / GTRES

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Tumba de Anfípolis

Tumba de Anfípolis

Monograma de Hefestión, el inseparable amigo de Alejandro Magno y su hombre de confianza en la guerra, quien murió prematuramente en Babilonia, en la actual Irán, en el año 324 a.C.

© THE AMPHIPOLIS TOMB

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Tumba de Anfípolis

Tumba de Anfípolis

Mosaico de tema mitológico hallado en el interior de la tumba de Anfípolis.

© HELLENIC MINISTRY OF CULTURE / AP PHOTO / GTRES

2 de octubre de 2015

La tumba de Anfípolis, la más grande hallada en Grecia, parece ser que fue erigida en honor a Hefestión, el inseparable amigo de Alejandro Magno y su hombre de confianza en la guerra, quien murió prematuramente en Ecbatana, en el actual Irán, en el año 324 a.C. Los arqueólogos han localizado el monograma de Hefestión tallado en la piedra y una serie de inscripciones con la firma "ANT" y la palabra griega "parelavon", que significa "recibí", según explicó Katerina Peristeri, la directora de las excavaciones, durante una rueda de prensa celebrada el pasado miércoles en Tesalónica. La firma "ANT" ha sido atribuida a Antígono I el Tuerto, mucho mayor que Alejandro y a quien acompañó en la guerra contra Persia. La interpretación de las inscripciones sería la siguiente: "Yo, Antígono, recibí material de construcción para erigir un monumento en honor a Hefestión".

Un santuario para un héroe

Los nuevos hallazgos demuestran que el monumento fue encargado por un individuo poderoso de aquella época, que podría ser el mismo Alejandro Magno. Michalis Lefantzis, el arquitecto que ha trabajado en las excavaciones, autor de los magníficos dibujos del interior de la tumba, sostiene esta posibilidad, pues Alejandro falleció en el año 323 a.C., es decir, un año después de Hefestión. El historiador Plutarco relata que, tras la precipitada muerte de Hefestión en Ecbatana, "Alejandro pidió al arquitecto Dinócrates que se erigieran templos por todo el país", según parafraseó Peristeri. La directora de las excavaciones está convencida de que la tumba fue construida en el último cuarto del siglo IV a.C. (325-300 a.C.) y que fue utilizada hasta la época romana.