La huella imborrable de Augusto en territorio aragonés

El Museo de Zaragoza rinde homenaje a César Augusto, el primer emperador romano, con una exposición que repasa todo su legado en tierras del Ebro

El Museo de Zaragoza rinde homenaje a César Augusto (Roma, 63 a.C.-Nola, 14 d.C.), el primer emperador del Imperio romano, quien vivió una temporada en la antigua Tarraco, desde donde dirigió las campañas militares contra cántabros y astures. En territorio aragonés, Augusto fundó dos colonias: Celsa, la actual Velilla del Ebro, y Caesar Augusta, la actual Zaragoza, además de cinco municipios y una decena de ciudades estipendiarias. Tras la fundación de Caesar Augusta, el emperador continuó su política colonizadora con el desarrollo de redes de carreteras y la adecuación de diques y puertos en los ríos. Caesar Augusta se convirtió así en un importante centro de recepción de productos industriales y agrícolas, procedentes del amplio territorio que conformaba la colonia.

La exposición Avgvstvs. Annvs Avgvsti MMXIV, hasta el 5 de abril de 2015, no sólo conmemora los 2.000 años de la muerte del emperador, sino que recuerda todo su legado en tierras del Ebro. Durante su mandato inició la pax romana, un período de paz relativa, de renovación política, religiosa, administrativa y jurídica, además de una edad de oro en la literatura y las artes. Los recursos materiales que integran la exposición permiten un acercamiento a los tiempos de Augusto a través de su figura, un señor del mundo y un humilde mortal que curó sus enfermedades en las aguas del balneario sagrado de Turiaso, la actual Tarazona. Este episodio es una muestra más de la frágil salud que el emperador mantuvo a lo largo de toda su vida.

La muestra reúne casi 200 piezas de la época de César Augusto, distribuidas en cuatro ámbitos temáticos: comienza mostrando la importancia del propio nombre del emperador, mediante piezas que estaban situadas en las grandes vías monumentales, por ejemplo en los miliarios; sigue una explicación sobre la imagen casi divinizada de Augusto, especialmente el Augusto de Prima Porta y el programa iconográfico de su coraza; a continuación se incide en la frágil salud que caracterizó al emperador, con piezas procedentes del balneario de Turiaso, como por ejemplo un retrato suyo, una cabeza de Minerva o cornamentas para usos medicinales; y por último, se repasa su legado en tierras aragonesas a través de las monedas acuñadas en sus colonias y municipios o de otras piezas como por ejemplo diferentes ánforas. Por otro lado, la localidad zaragozana de Velilla del Ebro acogerá la exposición complementaria La vida cotidiana en una colonia de Augusto: Colonia Celsa, desde el 14 de junio de 2014 y con carácter permenente.