Granada

La exposición "Momias. Testigos del pasado" se amplía hasta 2016

La muestra ha sido prorrogada hasta enero de 2016 y se han incorporado nuevas piezas, entre ellas la momia de un niño del período grecorromano de Egipto

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«Momias. Testigos del pasado»

«Momias. Testigos del pasado»

Un equipo de especialistas se dispone a colocar cuidadosamente la momia de un niño del período grecorromano de Egipto.

© PARQUE DE LAS CIENCIAS, GRANADA

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«Momias. Testigos del pasado»

«Momias. Testigos del pasado»

Colocación del alabastrón del siglo VII a.C., hallado en una tumba de la necrópolis de Laurita, en Almuñécar.

© PARQUE DE LAS CIENCIAS, GRANADA

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«Momias. Testigos del pasado»

«Momias. Testigos del pasado»

Entre el material quirúrgico hay instrumental para cortar, agujas para coser, pinzas para la extracción de órganos, espátulas, cucharas para realizar mezclas, pomadas, separadores, punzones, bisturís, estiletes, tubos de drenaje y una sonda quirúrgica.

© PARQUE DE LAS CIENCIAS, GRANADA

La muestra ha sido prorrogada hasta enero de 2016 y se han incorporado nuevas piezas, entre ellas la momia de un niño del período grecorromano de Egipto

La exposición Momias. Testigos del pasado, inaugurada hace un año en el Parque de las Ciencias de Granada, ha sido prorrogada hasta enero de 2016 debido al éxito obtenido: la han visitado más de 400.000 personas, según informa el Parque de las Ciencias en un comunicado. Con motivo de la ampliación se han incorporado nuevas piezas, entre ellas la momia de un niño del período grecorromano de Egipto, la cabeza de una momia de sexo indeterminado, la cabeza de un guepardo egipcio momificado, un alabastrón de la necrópolis púnica Laurita de Almuñécar e instrumental quirúrgico y médico utilizado en el proceso de embalsamamiento. La instalación de estas piezas tan delicadas se ha efectuado en presencia del público y de los medios de comunicación, con el fin de compartir un proceso que normalmente se realiza a puerta cerrada.

La cabeza de un guepardo momificado

La muestra contaba ya con una cincuentena de momias de todos los rincones del mundo, de culturas como la andina, guanche, egipcia y argárica. La momia del niño del período grecorromano de Egipto y la cabeza de la momia proceden del Museo Roemer-Pelizaeus de Hildesheim, en Alemania. La primera viene acompañada de un estudio radiólogico que ha aportado la siguiente información: su cerebro fue extraído a través de la nariz y su extremidad superior derecha fue reconstruida con el peroné de un adulto, probablemente para compensar u ocultar alguna malformación en el esqueleto. La cabeza de un guepardo momificado, procedente del Museo Bíblico y Oriental de León, también es de época egipcia. La cabeza de este felino, tan apreciado por las élites egipcias, ha sido reconstruida modelando el hocico, pintando los ojos y reconstruyendo las orejas con lino. Por otro lado, el alabastrón del siglo VII a.C. fue hallado en una tumba de la necrópolis de Laurita en Almuñécar. Su interior contenía restos incinerados, un anillo de bronce y un escarabeo perforado de pasta vítrea verde.