Madrid

La dramática destrucción de Pompeya

La muestra "Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio" reúne 600 piezas del sitio arqueológico y recrea la erupción del Vesubio

«Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio»

«Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio»

Fresco en el que aparece el retrato de una mujer joven (Safo).

© MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE NÁPOLES / CANAL DE ISABEL II GESTIÓN

7 de diciembre de 2012

El Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid acoge, hasta el 5 de mayo de 2013, la exposición Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio, sobre la violenta erupción del volcán que en el año 79 d.C. sepultó con su ceniza las poblaciones de Pompeya, Herculano y Estabia, en la región de la Campania, en el sur de Italia. Su dramática destrucción las ha convertido, paradójicamente, en el yacimiento más importante y mejor conservado de la época romana, un auténtico testimonio de cómo vivían los romanos hace 2.000 años. La muestra, formada por más de 600 piezas, pretende mostrar qué supuso la erupción volcánica del Vesubio para una ciudad llena de vida y valorar la figura de Carlos III, el «rey arqueólogo», el auténtico impulsor de las excavaciones en Pompeya, cuya actuación sentó las bases de la arqueología posterior al excavar, documentar, proteger y evitar que las piezas saliesen de su lugar de origen.

Treinta y seis pantallas recrean la erupción del Vesubio

La exposición se divide en diez ámbitos temáticos. El visitante podrá redescubrir Pompeya y sus orígenes, experimentar la magnitud de la erupción devastadora que la sepultó en el año 79 d.C. y contemplar su resurgir a partir de las campañas arqueológicas promovidas por Carlos III. Las piezas –objetos de uso cotidiano, pinturas o restos orgánicos, entre otras– proceden, principalmente, del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, el museo que más piezas atesora de Pompeya, y de otros museos de referencia como el Museo Arqueológico de Nola, el Antiquarium de Boscoreale o piezas gestionadas por la Superintendencia Especial para los Bienes Arqueológicos de Nápoles y Pompeya. La erupción del Vesubio se recrea mediante una espectacular instalación audiovisual envolvente formada por 36 pantallas suspendidas del techo que convierten el espacio expositivo en un infierno de lava y cenizas.