Bolivia

La cultura tiahuanaco se oculta en las profundidades del lago Titicaca

El Proyecto Huiñaimarca, de arqueología subacuática, ha proporcionado hasta el momento unos 2.500 objetos que reposaban durante siglos bajo el agua

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Proyecto Huiñaimarca

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Los arqueólogos subacuáticos se han tenido que enfrentar a la altitud, la profundidad y el frío del lago Titicaca. 

© C. DELAERE

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Proyecto Huiñaimarca

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Dos buzos extraen los vestigios de la cultura tiahuanaco, ocultos en las profundidades del lago Titicaca.

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Proyecto Huiñaimarca

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Los arqueólogos subacuáticos han hallado alrededor de 2.500 objetos relacionados con la cultura tiahuanaco. 

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Proyecto Huiñaimarca

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Dos buzos emergen a la superficie del lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. 

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Piezas y materiales hallados en las profundidades del lago Titicaca. 

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Algunos de los objetos fueron depositados a modo de ofrenda en las profundidades del lago Titicaca. 

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Cerámica escultórica hallada en el lago Titicaca. 

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Lámina de oro descubierta en el lago Titicaca. 

© C. DELAERE

El Proyecto Huiñaimarca, de arqueología subacuática, ha proporcionado hasta el momento unos 2.500 objetos que reposaban durante siglos bajo el agua

Bolivia se ha empeñado en recuperar su patrimonio arqueológico, el que fue trasladado indebidamente a otros países y el que aún yace en las profundidades. En este sentido, el Proyecto Huiñaimarca, que en lengua aimara significa pueblo eterno, investiga la cultura tiahuanaco precisamente en la antigua ciudad de Tiahuanaco y en sus alrededores, esto es, en la orilla meridional del lago Titicaca, situada a unos 15 kilómetros de distancia del yacimiento arqueológico de Tiahuanaco. La cultura tiahuanaco -cronológicamente paralela a la cultura huari- se desarrolló principalmente en el altiplano peruano-boliviano entre los años 500 y 1150 de nuestra era. Esta civilización preincaica entró en decadencia y se desvaneció a mediados del siglo XII.

El lago Titicaca tenía una connotación sagrada para la cultura tiahuanaco, pero ante todo tuvo un papel socioeconómico: explotación de los recursos, comercio, navegación, etc. Esta civilización utilizaba una técnica de explotación agrícola intensiva al borde del lago. El aumento y el descenso del nivel del agua inundó y desecó respectivamente los campos. En ambos casos esto pudo provocar hambre y el colapso de esta civilización, explica Christophe Delaere, director del Proyecto Huiñaimarca, a Historia National Geographic. El arqueólogo belga lidera este proyecto de arqueología subacuática desarrollado conjuntamente por la Universidad Libre de Bruselas y el Ministerio de Culturas y Turismo de Bolivia. 

Las variaciones climáticas y las fluctuaciones del nivel del agua del lago Titicaca están relacionadas con los períodos de prosperidad y destrucción de la cultura tiahuanaco. Por eso trabajamos en el agua cerca de las orillas actuales del lago. Si el nivel del agua aumentó desde el período final de esta cultura, entonces sus sectores domésticos, ceremoniales o portuarios están actualmente bajo el agua. Uno de los objetivos del Proyecto Huiñaimarca consiste en cuantificar estas fluctuaciones a partir del material arqueológico descubierto bajo el agua, agrega Delaere. 

La primera fase de este proyecto de tres años de duración (2013-2015) se desarrolló entre el 1 de junio y el 31 de julio. La segunda fase está programada para la primavera de 2014. Los arqueólogos subacuáticos han descubierto, bajo un metro de sedimentos y fragmentos rocosos, varias urnas de cerámica de la cultura tiahuanaco, además de un amplio depósito antrópico compuesto de macrofauna, fibras vegetales, cuero, piedras semipreciosas, objetos de oro y de aleaciones, anclajes y fragmentos de carbón vegetal. Cerca de 2.500 objetos y fragmentos que no sólo documentan una práctica ritual, poco conocida, de ofrendas en el lago durante ciertos períodos de ocupación, sino que además proporcionan preciosas informaciones sobre la transmisión oral del conocimiento y la importancia de la perennidad cultural en Bolivia, concluye Delaere.